La Verdad

Las especies invasoras también han conquistado la red de riego

Galápago leproso (autóctono).
Galápago leproso (autóctono). / D. V.
  • «Si se estableciera un protocolo de actuación, se podría controlar la población de carpas en los azarbes», recomienda el biólogo David Verdiell

Para sorpresa de los biólogos que trabajan dentro del 'Proyecto Anguila' y que están a punto de iniciar la tercera serie de muestreos, los de primavera, los azarbes se han revelado, «sorprendentemente», como los canales de la red de riego con mayor abundancia de anguila europea, pero también de otras especies autóctonas e invasoras.

«Pensamos que puede ser porque en los azarbes la fluctuación del caudal es menor que en las acequias y siempre llevan agua», apuntan Paz Parrondo, bióloga y coordinadora del poyecto que lidera Columbares, y el también biólogo David Verdiell. Además, explica que estos cauces, que devuelven el agua sobrante de la red de riego tradicional de la huerta al río, «acumulan mucha más basura y hasta restos de animales muertos»; en definitiva, disponibilidad de alimento para las anguilas que «son carroñeras, además de depredadoras».

Durante sus muestreos, los investigadores han detectado con alegría la presencia de especies autóctonas como el galápago leproso ('Mauremys leprosa') y el barbo gitano ('Luciobarbus sclateri'), pero también han encontrado especies exóticas invasoras, como el galápago de Florida ('Trachemys scripta'), competencia directa del galápago local, al que desplazan, y carpas comunes ('Cyprinus carpio'), incluidas en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, con una población especialmente abundante y de tallas que superan el kilo de peso y los 60 centímetros de longitud. «Es una especie bastante tolerante a la mala calidad de las aguas. Además, al alimentarse remueven el cieno, arrancan la vegetación y empeoran la calidad de las aguas, pues favorecen su turbidez». En opinión de Verdiell, «ahora sería viable controlar la población de carpas en los azarbes, si se estableciera un protocolo de actuación con despesques, para evitar que la población se dispare».

Entre la fauna piscícola detectada, se incluyen gobios, gambusias y alburnos, cuya presencia consideran «accidental».