La Verdad

¿Biodiversidad, desarrollo rural y volcanes?

En un artículo previo ('El Garbancillo de Tallante: hábitat y habitantes') apuntaba la necesidad de sostener a la población rural para asegurar la conservación de los agroecosistemas que tanta biodiversidad y beneficios ecosistémicos generan para el hombre, lanzando como reto conservacionista la protección de la gente rural y de sus costumbres. Afortunadamente, el Ayuntamiento de Cartagena ha aceptado el reto, de la mano de la concejal de Turismo, Agricultura y Desarrollo Rural, quien parece decidida a impulsar el desarrollo sostenible de un turismo cultural y de naturaleza que disfrute de nuestros recursos patrimoniales y que, a la vez, sea motor para la propia conservación de estos. A primeros de septiembre conocíamos por 'La Verdad' que la ocupación de las casas rurales en la zona oeste del municipio de Cartagena había aumentado en lo que va de año un 15%. Las encuestas sobre número de visitantes y su incidencia en comercios y restaurantes de la zona indican también una tendencia al alza en estos últimos dos años. Nos preguntamos ahora en qué medida el proyecto Life para la conservación del garbancillo de Tallante ha podido influir socioeconómicamente en la zona. No me cabe duda, y así lo reconocen los habitantes y empresarios de la zona, que las labores de divulgación del proyecto (creación de la 'app' turística GarbaMapp, decenas de miles de visitantes en redes sociales, diseño de rutas senderistas, puesta en valor de recursos naturales y culturales, etc.) han supuesto una buena base de partida desde la que impulsar los objetivos marcados por el Ayuntamiento de Cartagena y por la propia Entidad de Custodia del Territorio para la Conservación del Garbancillo de Tallante (Ecuga), centrados en la recuperación socioeconómica de la zona a través del turismo rural. Entre las ideas que maneja el Ayuntamiento para conseguir estos objetivos no debería quedarse atrás la de la crear un parque geológico que ponga en valor el singular paisaje volcánico del oeste de Cartagena.