La Sociedad Deportiva de Coy y Acude se unen para preservar las poblaciones de serranos

Estepa cerealista incluida en las cerca de 5.000 hectáreas que gestiona la Sociedad Deportiva de Coy. / LV

Los cazadores lorquinos ceden para la custodia unas 5.000 hectáreas para conservar sus valores naturales y culturales

Pepa García
PEPA GARCÍA

La Sociedad Deportiva de Coy, asociación sin ánimo de lucro ubicada en las pedanías lorquinas de Coy y Avilés y que tiene entre sus fines el fomento del deporte de naturaleza y de la actividad cinegética sostenible, acaba de firmar un convenio para la custodia del territorio de las cerca de 5.000 hectáreas que gestiona en los municipios de Caravaca de la Cruz (unas 2.000 has.), Lorca (2.300 has.) y Cehegín (300 has.). De todas ellas, unas 200 has. están repobladas con acebuches ('Olea europaea var. sylvestris'), que «suponen un foco de biodiversidad y durante la fructificación contribuyen a aumentar los recursos alimenticios de la fauna silvestre», destacan desde ambas asociaciones.

Con unos 50 socios, la Sociedad Deportiva de Coy realiza acciones destinadas al fomento de la biodiversidad en general y de la fauna cinegética en particular: siembras para la fauna silvestre, mantenimiento de pozas de agua y de charcas, apunta su presidente Tomás Navarro Oliver. Además, en la época de reproducción de aves rapaces amenazadas, «hijos de los socios dedican parte de su tiempo libre a custodiar los territorios de nidificación para evitar daños por molestias, debido a las visitas incontroladas», ya que, denuncian, «la zona sufre el impacto de quads, motos y bicicletas de montaña, que cada fin de semana invaden sin control estos territorios, incluso durante la época de reproducción de especies sensibles».

Navarro Oliver, que es coronel de la Guardia Civil y fue comandante coordinador del Seprona en la Comunidad de Madrid, «es un conservacionista convencido, que se esfuerza por fomentar una práctica cinegética sostenible en las fincas y cotos de caza que gestiona la sociedad», afirman desde Acude. Así, en el marco del convenio sellado, buscan compatibilizar la actividad cinegética con la conservación de la fauna silvestre y de los hábitats.

«La gran extensión de terreno que gestiona esta sociedad constituye un marco de acción inigualable para emplear la custodia del territorio como herramienta», destaca el portavoz de Acude, Juan Luis Castanedo. Así, ambas asociaciones trabajarán en actividades de conservación y de concienciación social y difusión, para «la puesta en valor de la caza como elemento dinamizador del medio rural y de conservación de la fauna silvestre, y para promoción de la gestión participativa del territorio».

Para Acude, defiende Castanedo, «la caza es una actividad con gran importancia socioeconómica para el medio rural, cuya participación responsable es determinante para el éxito de políticas de conservación. El sector cinegético tiene mucho que aportar; puede contribuir al desarrollo sostenible del medio rural».

Una de las cuestiones que más preocupan a los miembros de la Sociedad Deportiva de Coy es que «cada temporada, cuadrillas de recolectores no autorizados acuden a coger sin control ni moderación y, en ocasiones, con mero interés comercial, caracoles serranos, produciendo un grave impacto sobre las cada vez más escasas poblaciones de esta especie». El caracol serrano que habita esa zona es el 'Iberus alonensis' -casi amenazada, según la UICN-, endemismo del Levante español que sufre las consecuencias de la recolección abusiva. Asimismo, ambas asociaciones se unen para denunciar y combatir la «recogida incontrolada de níscalos ('Lactarius deliciosus'), realizada también con interés comercial por cuadrillas», que produce graves impactos en las poblaciones de estas apreciadas setas.

Desde Acude, que defienden el trabajo conjunto de organizaciones que persigan la conservación de la naturaleza, demandan que «las políticas de inversión de las administraciones en conservación no se limiten, como hasta ahora, a los espacios protegidos, sino que revierta también en aquellas áreas no protegidas oficialmente pero con importantes valores ambientales, gracias al esfuerzo de sus habitantes, como agricultores, ganaderos y cazadores», afirma Juan Luis Castanedo.

Territorio de especies endémicas escasas

En las tierras gestionadas por la Sociedad Deportiva de Coy, que se distribuyen por los municipios de Caravaca, Lorca y Cehegín y están incluidas en el convenio firmado con Acude, habitan especies tan interesantes como el águila real ('Aquila chrysaetos'), el sapo de espuelas ('Pelobates cultripes'), el sapo común ('Bufo spinosus'), el sapo corredor ('Epidalea calamita') y el sapillo moteado ('Pelodytes punctatus'). «Igualmente, en ese territorio se encuentran las últimas poblaciones de topillo de Cabrera ('Microtus cabrerae'), endemismo ibérico de ámbito muy restringido en la Región», destacan desde Acude y la asociación de cazadores de Coy.

Temas

Lorca

Fotos

Vídeos