La ribera del Segura recuperará su bosque con mil nuevos árboles

Reforestación de la ribera del río, aguas arriba de La Contraparada./ANSE
Reforestación de la ribera del río, aguas arriba de La Contraparada. / ANSE

Anse y Emuasa reforestan un tramo de 600 metros, aguas arriba de La Contraparada, con ayuda de voluntarios

Juan Ruiz Palacios
JUAN RUIZ PALACIOS

Ya son 200 los ejemplares de árboles que crecen junto a la ribera del río Segura, en el tramo que va desde la Autovía de Andalucía (A-7) hasta el primer puente anterior a La Contraparada. Todos ellos plantados por voluntarios que colaboran con Anse y Emuasa en la recuperación del bosque de ribera. La última plantación se llevó a cabo el pasado sábado, con voluntarios del Programa de Sensibilización e Información Ambiental de la Concejalía de Urbanismo, Medio Ambiente y Huerta del Ayuntamiento de Murcia. Una actividad en la que se plantaron «100 árboles de especies de grandes dimensiones, que se suman a otros 100 plantados con anterioridad, características de los bosques de ribera como álamos, tarays, olmos, fresnos, almeces, sauces,...; son una amplia representación de la biodiversidad de estos ecosistemas», detalla Jorge Sánchez, de Anse.

La intervención se ha llevado a cabo sobre parte de un tramo del río, de 600 metros de longitud, en el que se llevado a cabo la erradicación de la caña ('Arundo donax'), especie exótica invasora, mediante la técnica de solarización (cubrir los taludes del río durante meses con un plástico negro). El objetivo de esta plantación es evitar que, ahora que han conseguido eliminar la caña con la muerte del rizoma -gracias a la ausencia de luz y a las temperaturas de hasta 70º que alcanzan las raíces bajo los plásticos-, vuelva a reinvadir la zona.

Desde Anse advierten de que en este tramo del río, en el que se ha aplicado el solarizado de forma pionera -la Comisaría de Aguas lo ha testado en otros puntos de la cuenca-, sí permanece el carrizo, «especie autóctona que no hay que confundir con la caña».

La actuación, enmarcada en el convenio entre Emuasa y Anse para la integración de la biodiversidad en la actividad de la empresa, pretende recuperar una extensión de 1 hectárea de bosque de ribera en dos fases, la primera, en ejecución, de unos 6.000 m2, incluye la plantación de hasta un millar de árboles de ribera, que también actuarán como sumidero de carbono contra el cambio climático. «Actualmente, solo en el 6% de las orillas del Segura hay bosque de ribera». Este proyecto pretende mantenerse en los próximos años como una iniciativa de Custodia Fluvial, con el apoyo de la Confederación Hidrográfica del Segura.

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