Procabo exige para los arribazones de posidonia una gestión sostenible

Destacan su función como barrera para evitar la erosión de la costa, especialmente frente a los temporales de otoño

Pepa García
PEPA GARCÍA

La Asociación para la Protección de Cabo Palos (Procabo) solicita a administraciones regionales y municipales una gestión sostenible de los arribazones (acumulaciónm de hojas y tallos que se desprenden de las plantas de 'Posidonia oceanica' y se acumulan en las orillas de las playas). Desde la asociación, defienden ante las autoridades la importancia de mantener los que se acumulan en las playas de Levante y Amoladeras de Cabo de Palos, pues «ejercen una importante función de barrera contra la erosión al reducir la pérdida de arenas de nuestras costas durante los temporales, frecuentes sobre todo en otoño en el área mediterránea».

Desde Procabo denuncian que, a pesar de este conocido papel protector, «los arribazones son retirados de playas y calas, principalmente por motivos estéticos, al ser escasa la conciencia ciudadana sobre su importancia. Esta retirada altera la dinámica litoral y genera problemas de estabilidad». Procabo también denuncia las intervenciones realizadas en el invierno y la primavera pasados para regenerar playas «en las que se utilizaron arenas de canteras de granulometrías muy finas y maquinaria pesada, dando como resultado un aumento de la turbidez del agua con efectos negativos en las praderas de Posidonia existentes». Además, recuerdan, «no se obtuvieron los resultados deseados, ya que el temporal de agosto de 2017 volvió a azotar sobre el muro del paseo y provocó desperfectos en las escaleras de acceso a la playa».

Para evitar que estas situaciones se repitan a lo largo del otoño, el invierno y antes de que comience de nuevo la temporada turística, Procabo solicita que, a la hora de llevar a cabo labores de este tipo, «·se tengan en cuenta criterios científicos orientados a la conservación del litoral, que incluyen, por ejemplo, la limitación de la retirada de arribazones a playas de uso turístico intensivo y en época estival (junio, julio y agosto) y evitando maquinaria pesada que produzca compactación; el respeto hacia las playas donde se mantengan sistemas dunares; y la revalorización de los restos vegetales de 'Posidonia oceanica' para fines diversos (construcción, compostaje, obtención de energía a partir de biomasa...). Estas medidas pueden y deben compatibilizarse con actividades de educación ambiental», proponen desde la asociación.

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