José Luis Alcaide: «El Mar Menor se muere, pero aún espero volver a bañarme en aguas cristalinas»

José Luis Alcaide, coordinador del proyecto Plumbum de Hippocampus, en un balneario de Santiago de la Ribera./J. M. Rodríguez / AGM
José Luis Alcaide, coordinador del proyecto Plumbum de Hippocampus, en un balneario de Santiago de la Ribera. / J. M. Rodríguez / AGM

«La educación ambiental tendría que ser una asignatura tan importante como Matemáticas o Lengua en los colegios», opina el coordinador del proyecto Plumbum de Hippocampus

Juan Ruiz Palacios
JUAN RUIZ PALACIOS

Es un enamorado del Mediterráneo y su gran pasión es sumergirse en el mar para contemplar la belleza de los fondos marinos. Aunque desempeña sus labores como mecánico de electrónica en la base aérea de Alcantarilla, José Luis Alcaide (Santiago de la Ribera, 1968) saca tiempo para coordinar el proyecto Plumbum, impulsado por la asociación Hippocampus. Esta iniciativa pretende limpiar de plomos los fondos de la costa murciana. «A veces, cuando estoy buceando, veo plomos y no puedo evitar retirarlos a la superficie», confiesa. «La culpa no es de los pescadores. Me gustaría hablar con los fabricantes para que se inventara un material distinto al plomo que no contaminara el mar ni la vida marina», propone como solución a este problema.

-Usted coordina el proyecto Plumbum. ¿Cómo se está desarrollando esta iniciativa?

-Vamos a mejor. La única pega es que hay que dedicarle muchísimo tiempo. Creo que los frutos de este proyecto, a largo plazo, van a ser bastante buenos para el medio marino. Cada vez se conoce más la iniciativa, tanto en la Región como en otros puntos de España, y muchos clubes de buceo nos escriben para colaborar y retirar plomo del fondo del mar. Esos clubes y asociaciones, al mismo tiempo, están contactando con otras organizaciones. Y es genial. Pero, como le digo, es un trabajo tedioso que se hace muy lento.

Plomo en el fondo del mar: «Que conste que la culpa no es de los pescadores. Me gustaría hablar con los fabricantes para que se inventara un material que no contamine el mar ni perjudique la vida marina»

-¿Por qué?

-Tenga en cuenta que nosotros somos voluntarios. Cada uno tiene su trabajo y esto es una labor que se hace en los ratos libres. Estamos muy contentos porque las recogidas están funcionando muy bien.

-¿Y qué hacen con ese plomo?

-Enviamos esos plomos a Mahe, la empresa de gestión de residuos. Ellos se llevan ese material a una planta de reciclaje y nos abonan el precio al que está el plomo en el mercado en ese momento. Ahora, por ejemplo, se pagan unos 2 euros por kilo. Gracias a ese dinero podemos seguir desarrollando y financiando más proyectos.

-Para usted, ¿qué es lo mejor?

-Lo mejor de todo esto es que estamos haciendo algo para que el mar esté mejor. En la mili aprendí una cosa muy importante. Yo trabajé como voluntario en las labores del 'Prestige', extrayendo chapapote. Al finalizar el día, miraba el cubo y veía que solo había conseguido reunir unos dos kilos de ese material. Me cabreaba; era muy poco para tantas horas de trabajo. Pero un día se acercó un tipo y me comentó: «Si recoges dos kilos, son dos kilos menos. Y mañana serán otros dos kilos». Al final, me di cuenta de que merecía la pena. Y con el plomo pasa lo mismo. Pero que conste que la culpa no es de los pescadores. Me gustaría hablar con los fabricantes para que se inventara un material distinto al plomo, que no contaminara el mar ni la vida marina. Esa podría ser una buena solución al problema.

Trabajo de Hippocampus: «Necesitamos financiación porque cuesta mucho dinero salir con los barcos; y hacen falta más buzos voluntarios»

-Desde Hippocampus se trabaja para la conservación del caballito de mar. ¿En qué situación se encuentra esta especie?

-Seguimos trabajando a tope, perolos resultados de los muestreos son muy jodidos. El año pasado hubo un descenso muy notable, y lo achacamos a la problemática del Mar Menor. La muerte de la flora y del zooplancton hace que el caballito de mar no pueda alimentarse. Ahora necesitamos financiación porque cuesta mucho dinero salir con los barcos. También es necesario que se impliquen más buzos voluntarios.

-¿Qué opinión le merece la situación que atraviesa el Mar Menor?

-Lo del Mar Menor es crónica de una muerte anunciada; se sabía desde hace bastantes años. Y me da mucha pena porque ha afectado al turismo, a la pesca, a los vecinos y a los agricultores. Lo peor de todo es que no sabemos qué hacer ante un problema tan gordo. Creo que debería de haber alguien que se encargase de aunar en concordancia a todos los actores y que todo el mundo saliera satisfecho. Entiendo que es algo muy complicado. Esta catástrofe está afectando a nuestra economía y a nuestro corazón. Veo que el Mar Menor se está muriendo, pero aún tengo la esperanza de bañarme algún día en aguas cristalinas.

-Valore el estado de conservación de la Región.

-Hace unos diez años se llevaban a cabo proyectos de voluntariado ambiental y la gente se implicaba. Tendrían que volver a hacerse, ya que con ese tipo de acciones mejoraba mucho la naturaleza de la Región. Ahora solo se llevan a cabo iniciativas desde asociaciones comprometidas con el medio ambiente. A pesar de todo, creo que la Región es un referente en cuanto a conservación medioambiental, aunque siempre haya guarros que no respeten la naturaleza.

-¿Son compatibles turismo, deporte y medio ambiente?

-Por supuesto. El turista debe tener educación ambiental. Lo que no se puede consentir es que haya gente que salga a andar por el campo y arroje papeles. Nosotros somos el medio ambiente y vivimos del turismo. El turismo tiene que ir siempre unido a la naturaleza y al deporte. ¿Hay algo mejor que hacer deporte y disfrutar del mar y de las montañas? Aunque tendrían que ponerse una normas de concienciación y explicar por qué determinadas acciones no se permiten en algunos lugares.

-¿Qué hace para ser más sostenible?

-Acabamos de suprimir en mi casa la calefacción y nos hemos instalado una estufa de 'pellets'. Con esto hemos reducido la facturación en 100 euros. Además, reciclamos basura, pilas... Y hago todo lo que está en mi mano.

-¿Qué es necesario?

-La educación ambiental tendría que ser una asignatura igual de importante que matemáticas o lengua en los colegios. Es la única manera de que se respete la naturaleza el día de mañana. Es necesario concienciar y ponerse a trabajar en todos los aspectos. Debería ponerse todo el mundo a limpiar montes, mares..., y también es necesario que se empiecen a sustituir materiales, como el plástico, por otros menos tóxicos. O, por lo menos, que todos los reciclemos como es debido.

«La playa de La Ribera es un sitio mágico para mí»

«La playa de Santiago de la Ribera es un sitio mágico para mí. Aquí nací, me crié y pasé mi adolescencia. Y ahora, en plena madurez, esta playa sigue siendo mi lugar de referencia porque vengo mucho con mis hijos. Cuando yo era pequeño recuerdo que la playa era de barro y arcilla, ya que las condiciones del mar eran distintas. Me gustaba observar los organismos que se resguardaban debajo de las pasarelas que entran al mar. Me sumergía y podía ver langostinos, quisquillas, caballitos de mar... Un montón de especies que ahora cuesta trabajo encontrar», explica José Luis Alcaide sobre su rincón favorito de la Región de Murcia.

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