Luis Cavero: «El ser humano es poco previsor y solo salta cuando tiene el tren encima»

Luis Cavero, en Cabo de Palos, su rincón favorito./Antonio Gil / AGM
Luis Cavero, en Cabo de Palos, su rincón favorito. / Antonio Gil / AGM

«Si los políticos tuvieran más contacto con el medio natural, serían más sensibles para aprobar leyes conservacionistas», cree el coordinador regional del cuerpo de agentes medioambientales

Juan Ruiz Palacios
JUAN RUIZ PALACIOS

Su afición es pasear por el monte y hacer fotos a paisajes y especies para luego difundirlas en su blog, porque su objetivo es que la gente tome mayor concienciación medioambiental. «Soy hijo natural del Pirineo e hijo adoptivo del Mediterráneo», confiesa Luis Cavero (Huesca, 1960), coordinador regional de agentes medioambientales de la Región de Murcia. «Lo del Mar Menor no es un tema para aficionados; hay que tener en cuenta la opinión de los científicos», confiesa.

-¿Qué le preocupa?

-Lo que más me hiere es la tremenda precariedad en la que viven algunas personas en muchos países de África y Asia. Las desigualdades sociales, la pobreza y las zonas en permanente conflicto acaban afectando al medio natural y, por tanto, a nosotros. Cuando se están quemando bosques tropicales en Asia para plantar árboles de palma, todos perdemos biodiversidad. Mi teoría es que solo la bonanza económica permite tener los recursos suficientes para prestar la atención debida a asuntos que no son indispensables para sobrevivir. Un país donde la gente muere de hambre no puede velar por sus recursos naturales. Los devora.

Lo más preocupante: «Lo que más me hiere es la tremenda precariedad en la que viven algunas personas en países de África y Asia»

Qué le une al medio ambiente: «Me apasiona la fotografía; no deja de ser una excusa para conocer con más detenimiento la naturaleza»

Los incendios forestales: «Las especies que más mueren en los fuegos son los insectos, pero el gran perjudicado es el suelo y su vida microscópica»

-¿Qué le une al medio ambiente, dejando a un lado su trabajo?

-La naturaleza siempre ha sido un lugar de ocio y de aprendizaje. Me apasiona la fotografía; no deja de ser una excusa perfecta para conocer con más detenimiento la naturaleza. Me atraen las actividades tradicionales que se desarrollan en el medio natural y que conllevan un bajo impacto. Hace poco fotografié al último maderista murciano que aún saca la madera del bosque con caballos. No usa un tractor forestal y el daño es mínimo. Además, difundo esta pasión en mi blog (elojodeluis.com), en el que publico las imágenes con textos sugerentes y después comparto esos contenidos en mi cuenta de Twitter (@luiscavero4).

-Usted está en continuo contacto con los bosques. ¿El deporte y la naturaleza son compatibles?

-Absolutamente. Me alegra ver a la gente andando y en bicicleta por el monte, ya que es señal de que están sensibilizados con la conservación. El ciclismo está de moda y espero que perdure. El mejor sitio para practicar buena parte de los deportes es la naturaleza y este tipo de prácticas son infinitamente menos lesivas que cualquier otra conducta antrópica. Pero es obvio que si transitan dos millones de bicis por un mismo camino... habrá que regularlo. Creo que es necesario hacer un esfuerzo para llevar a la práctica la legislación ambiental y potenciar la prevención.

-¿Hay cada vez más incendios intencionados?

-No. Ese es uno de los mantras que carecen de fundamento. Mucha gente piensa que la mayoría de los incendios son provocados, y no es así. La realidad es que el 1% de los fuegos tienen un origen natural: el rayo. En el 99% de los casos está detrás, de un modo u otro, la acción humana, y en el 90% de las ocasiones se debe a negligencias y descuidos; no hay intencionalidad. Esto es bueno porque significa que los incendios forestales pueden reducirse con políticas preventivas.

-Pero las consecuencias son negativas siempre.

-Ni el año pasado ni el anterior tuvimos un gran incendio forestal en la Región. No hubo un fuego que superara las 500 hectáreas. El problema está en la reincidencia. Los pequeños incendios forestales hacen que se cree un espacio que ocupa la fauna y la flora oportunista. Las especies que más mueren en los fuegos son los insectos, aunque el gran perjudicado es el suelo y su vida microscópica. En España contamos con una superficie forestal cada vez mayor. El fuego se está llevando por delante alrededor de unas 50.000 hectáreas anuales, y se está ampliando la superficie forestal una media de 180.000 hectáreas al año. Cada vez tenemos más bosques y poblaciones de fauna más abundantes debido a la despoblación del medio rural, que conlleva la transformación de cultivos abandonados en nuevos bosques.

-¿Falta conciencia ambiental?

-No. Es un valor en alza. Hace 20 años me encontraba en el monte a más gente con escopetas que con bicicletas. Se ha producido un cambio natural en la relación entre las personas y el medio ambiente hacia una posición mucho más amigable. El ocio se entiende como una acción no agresiva para el medio. El conocimiento de la naturaleza, que ese ocio conlleva, implica sensibilidad. Si los políticos tuvieran mayor contacto con el medio natural, serían más sensibles a la hora de aprobar leyes conservacionistas.

-¿Qué opinión le merece el estado de conservación de la Región?

-Es excelente, aunque hay cosas que se pueden mejorar. El estado de las rapaces es bastante mejor que hace treinta años. Desapareció el buitre leonado y ahora contamos con 300 parejas criando. El águila perdicera tiene en la Región una de las mejores poblaciones de España, y el lince está a las puertas de nuestro territorio. En cuanto a los espacios naturales, si viéramos una fotografía de El Valle hace 50 años nos quedaríamos pasmados. En los años 50 y 60 estaba todo deforestado porque se hacía un aprovechamiento muy intenso de la madera. El butano salvó los bosques en España.

-¿Y el Mar Menor?

-El ser humano es poco previsor y suele saltar solo cuando tiene el tren encima. Se ignoró el problema de la laguna y se ha reaccionado tarde. Pero se ha reaccionado. El reto que tenemos es mantener en el tiempo las medidas que ahora se están adoptando. Hace diez años no había ni un agente vigilando el Mar Menor, y ahora sí. Y con respecto a los agricultores, yo les diría que tienen la oportunidad de poder decir a sus hijos el día de mañana que ellos fueron piezas clave en la salvaguarda de la laguna cuando colapsó. Creo que un aspecto fundamental es tener en cuenta las opiniones de nuestros científicos porque esto no es un tema para aficionados. Hay que cambiar la visión de la laguna en cuanto a su uso. ¿Por qué no se limitan las embarcaciones a motor y convertimos el Mar Menor en la referencia indiscutible de la vela en España?

-¿Qué hace para ser más sostenible con la naturaleza?

-Transmitir mi entusiasmo por la naturaleza a través de mis publicaciones. Me encanta difundir esa pasión; traslado a la gente los valores que oculta nuestra naturaleza, ya que es la única manera de ganar adeptos para su conservación. En un plano más práctico, también consumo productos ecológicos porque son muy sabrosos y, de paso, le regalo al cuerpo una buena dosis de salud. Y reciclo.

«Cabo de Palos es un sitio impresionante para ver rorcuales»

«Me encanta Cabo de Palos porque es un sitio extraordinario para ver rorcuales. Allí los amaneceres son impresionantes y puedes observar el trasiego de los barcos pesqueros que salen del puerto a faenar», explica Luis Cavero sobre su rincón favorito en la Región. Añade que «es espectacular el cambio de corrientes que hay. Cabo de Palos ha sido un lugar donde se han hundido barcos y donde ha habido sufrimiento y desgracia. Me gusta bucear en Islas Hormigas». Destaca la gran biodiversidad del lugar, «a pesar de la sobrepesca y la contaminación. Lo bueno es que el hombre no ha tenido medios para intervenir en ese precioso mar».

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