La transformación hacia una cadena de sumunistro 4.0

En las últimas semanas, hemos visto cómo grandes empresas en nuestro país presentan diferentes formas de cómo se han adaptados al mercado digital. demostrando que su cadena de suministro se cinvierte en una ventaja comtetitiva

Vemos como Inditex, modelo de referencia en España, con un 10% de sus ventas en este canal, mostraba cómo en cuatro días era capaz de posicionar en las redes y en sus canales de venta 'online' y tienda un vestido 'réplica' de uno de los acontecimientos más relevantes del año, demostrando una vez más su diferenciación por velocidad, agilidad y servicio.

Por otro lado, Mercadona, el retailer de alimentación líder en España en canales físico y 'online' (45% de cuota en ésta última), ha anunciado la puesta en marcha de su nuevo 'e-commerce' y de un nuevo modelo logístico asociado.

Este modelo está basado en las últimas tendencias como la unificación de la cadena de suministro para 'online'/físico y la creación de un 'darkstore' para la preparación de pedidos.

La etapa de aumentar la eficiencia ya ha llegado El reto de pasar a un modelo digital lleva un proceso de reflexión

Incluye innovaciones en algunos de los aspectos clave: vehículos de transporte diseñados para una óptima distribución de pedidos, centro de preparación con zonas de fresco y procesos 'adaptados' para garantizar la frescura y servicio en 24 horas, con preparación de frescos el mismo día).

La irrupción del canal 'online' ha requerido que en los últimos años haya un cambio total con la aparición de nuevos paradigmas: omnicanalidad (fusión de los canales digitales y tradicionales); tiempos de servicio cada vez más cortos y con mayores exigencias del cliente; re-estructuración de la cadena de valor; cambiar nuestra unidad logística para pasar del 'palet' a la 'caja' o la 'unidad'.

Bajo mi punto de vista, la entrada de los nuevos 'players' digitales y la velocidad de penetración del 'online' generaron una carrera vertiginosa en la que las empresas tradicionales adoptaron modelos ineficientes con un nivel de exigencia muy elevado sin restricciones, penalizando el margen (prueba de ellos son los datos en los que vemos como las empresas poseen pérdidas de 3-5 euros por pedido en alimentación o como, en determinados segmentos de producto, existen ratios de devolución >60%.

La etapa de aumentar la eficiencia en nuestras cadenas de suministro en este nuevo modelo ya ha llegado y, en mi opinión, este es nuestro nuevo reto: transformar nuestra cadena de suministro tradicional a una digital, equilibrando coste y servicio. Esto, ciertamente, supone un profundo proceso de reflexión que incluye, en primer orden, definir la estrategia de diferenciación que se persigue con el cliente (niveles de servicio, facilidades...) y su percepción del valor, estableciendo los límites o las reglas del juego.

En segundo lugar, adaptar nuestras infraestructuras, realizando cambios en nuestro diseño de red o en la distribución interna de ésta y nuestros procesos logísticos (modelos más eficientes de preparación de pedidos y almacenamiento, 'lay-outs' de almacén, modos de transporte...) para optimizar el servicio equilibrando los costes de stocks, manipulación y transporte. El tercer paso, definir modelos y alianzas que nos permitan optimizar y flexibilizar nuestra cadena de forma que podamos adaptarnos a los cambios. Por último, incorporar nuevas tecnologías y nuevos profesionales que nos ayuden a transformarnos.

Sin duda, se trata de un gran reto como profesionales y una nueva oportunidad para que nuestras organizaciones destaquen.

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