El negocio del coleccionismo cambia de enfoque

Cómics o figuras de acción de superhéroes son algunas de las nuevas tendencias. LA VERDAD/
Cómics o figuras de acción de superhéroes son algunas de las nuevas tendencias. LA VERDAD

Los sellos, monedas y cámaras de fotos han dado paso a objetos de empresas internacionales que lanzan productos exclusivos para ser comprados en serie

LYDIA MARTÍN.Murcia

Hay pequeños objetos que pueden albergar grandes tesoros. A veces se guardan como recuerdo y otras por pasión, otorgándoles un gran valor sentimental. Sin embargo, poco a poco se crean colecciones que no solo suponen una satisfacción emocional, sino que también pueden repercutir en un bien económico.

El coleccionismo ha adquirido con el paso de los años un gran peso, diversificándose y suponiendo un arte y una forma de vida para muchos, y abarcando cada vez más franjas de edad. Todos los coleccionistas o aficionados al coleccionismo tienen algo en común: necesitan dedicar muchas horas de su tiempo a buscar objetos exclusivos y altas dosis de paciencia e ilusión para conseguirlo, sin que esto se reduzca a una mera inversión económica.

Muchas de estas personas desconocen el valor de lo que poseen: ya sea por haber heredado objetos antiguos o por haber ido acumulando piezas similares por cuestión de gustos. Sin embargo, conforme avanza el tiempo, muchos de estos objetos ganan valor por su exclusividad e incapacidad de conseguir un objeto similar por el desfase temporal. A veces son valiosos como objetos en sí y otras como colección en su conjunto.

Marvel, DC y series como 'Juego de Tronos' hacen uso del 'merchandising' Internet facilita el intercambio y el acceso a millones de artículos

Sin embargo, algunos productos han ganado más en valor simbólico o afectivo que en económico. Los sellos o las cámaras de fotos antiguas son un claro ejemplo de ello. La filatelia es una afición que tiende a desaparecer por los nuevos métodos de envíos de correspondencia y las nuevas tecnologías. Sin embargo, ha sido uno de los máximos expositores del coleccionismo en cuanto a enfocarlo como negocio se refiere. El secreto de este tipo de coleccionismo fue la escasez y la imposibilidad de nueva fabricación, teniendo en cuenta que muchos de estos sellos han sido rescatados de cartas procedentes de diferentes épocas.

Durante muchos años, la exclusividad de los sellos hizo que su validez económica aumentara con el paso de los años, influyendo su belleza, tirada, rareza o incluso errores de impresión que les han otorgado una singularidad muy reclamada por los coleccionistas y aficionados a los sellos. Sellos que en sus inicios costaban unas pocas pesetas han llegado a costar cientos de euros.

En el sector de las cámaras de fotos ha sido otro de los grandes exponentes del valor de lo antiguo, la nostalgia y la exclusividad. Con la evolución tecnológica las cámaras fotográficas han evolucionado a una velocidad vertiginosa, tanto interna como externamente, haciendo que cámaras de hace 20 años se conserven como auténticas reliquias.

Juan Antonio, creador de Antigüedades Nuria, señala que los clientes que más demandan tanto cámaras de fotos como sellos son personas mayores que buscan estos objetos por ser propios de su época, con un matiz más a nivel nostálgico que de coleccionismo, y que no generan grandes ingresos con su venta.

Que el valor afectivo de las cámaras antiguas analógicas va en alza se ve reflejado en la vuelta, tras diez años de su desaparición, de las cámaras instantáneas Polaroid, y que han sido imitadas por otras marcas como Fuji con gran éxito en el mercado. Este tipo de cámara instantánea, aunque ha sido rescatada, ha ofrecido variaciones como el propio tamaño de las fotografías, además del coste por foto debido al precio elevado de las películas de recambio.

Además de abanicos antiguos o relojes de bolsillo como otros objetos muy coleccionables, las monedas siguen teniendo tirón. Para aquellos coleccionistas que conservan las antiguas pesetas tienen hasta el 31 de diciembre de 2020 para canjearlas en el Banco de España y descubrir su valor actual. Dependiendo del tipo de moneda y su estado de conservación, el canje puede ascender a los 20.000 euros, siendo la norma que los billetes y pesetas hayan sido emitidos a partir de 1939.

En la actualidad se lanzan al mercado ediciones especiales pensadas para coleccionistas que, sin duda, con el paso de los años aumentarán su valor económico. Uno de los ejemplos es la emisión prevista por parte de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda d una moneda de colección de 30 euros para conmemorar el 50 aniversario del nacimiento del Rey Felipe VI, que se celebrará el próximo 30 de enero. El número máximo de piezas que se acuñarán será de un millón.

Los rastros y tiendas de antigüedades son un negocio tradicional que se mantiene hoy en día. Hasta estos lugares llegan usuarios de todo tipo que buscan piezas exclusivas y se dejan embaucar por las colecciones que ofrecen. Personas mayores buscando piezas por nostalgia o gente joven valorando la calidad de lo antiguo son algunos de los clientes potenciales de estos negocios.

En estos lugares se pueden encontrar cámaras antiguas, cerámicas o muebles, entre muchos otros, de gran calidad a precios muy asequibles. Juan Antonio, creador de Antigüedades Nuria, indica que tiene clientes que coleccionan todo tipo de artículos; desde platos de Manises a llaveros, tebeos o libros. Normalmente sus clientes suelen tener una idea fija de lo que quieren, aunque se dejan seducir por las antigüedades de este establecimiento.

«Falta cultura de antigüedades. Los clientes se sorprenden por un precio cuando a día de hoy es muy inferior al valor real», indica. En este establecimiento, además de disponer de piezas exclusivas, reparan muebles antiguos y tapizados.

Por su parte, José Luis Salamanca, dueño del Mercado de las Anas, indica que «estamos viviendo una etapa de utilidad dentro de las antigüedades», paralizándose el coleccionismo en este sector y comenzando el que denomina «diseño práctico». Los clientes que acuden a este mercado buscan muebles funcionales, prácticos, de utilidad y duraderos, con un diseño característico, a precios asequibles, que demandan las nuevas generaciones como garantía de calidad.

Hay algunos sectores que se han visto beneficiados con el uso de las nuevas tecnologías. Es el caso del Arte, que en la Red ha encontrado el aliado perfecto no solo para coleccionistas, sino también para aficionados que comienzan a adquirir sus primeras piezas.

Según un estudio de la aseguradora especializada en arte, colecciones y clientes privados Hiscox, en 2015 el mercado global de arte 'online' creció un 68% en un año, con un valor de 2.640 millones de dólares. En 2016 este crecimiento continuó, alcanzando los 3.426 millones, un 15% más que el año anterior. Esto demuestra la confianza de la compra en este sector a través de Internet y la seguridad de las plataformas virtuales.

No existe un presupuesto mínimo para empezar a comprar arte. Algunos empiezan por adquirir fotografía o grabados, algo más accesible, y van aumentando sus colecciones con piezas más valiosas. Según las encuestas, la cantidad media desembolsada es de unos 1.384 euros; hay clientes que pujan con presupuestos de 3.000 euros y otros que invierten cantidades millonarias.

El coleccionismo ha cambiado su enfoque motivado, tal vez, por la estrategia publicitaria y de 'merchandising' de grandes marcas. Películas, series o comics han desarrollado a su alrededor un amplio abanico de productos por los que los fans están dispuestos a pagar cualquier precio.

Las figuras de acción de los universos Marvel y DC o sagas como 'Star Wars' han provocado un 'boom' de compras que tienden claramente al coleccionismo, ya que invitan a conseguir todos los personajes de la marca y artículos en exclusiva. Series como 'Juego de Tronos' han tenido tanto éxito que en torno a ella se desarrolla una estrategia de 'merchandising' a nivel internacional.

Estas piezas son limitadas en la gran mayoría de los casos, lo que provoca un aumento de su valor en mercado con el paso del tiempo y, por tanto, una inversión de futuro.

El concepto 'Funko Pop' es un claro ejemplo de cómo fomentar el coleccionismo, ya que aúna muñecos que imitan a personajes de diversa índole: desde Disney a protagonistas de series, héroes de ficción o de videojuegos y películas como 'Harry Potter'. En conjunto disponen de cientos de opciones para hacer de esta colección un foco de negocio.

Internet supone la herramienta imprescindible para el coleccionismo, ya que permite el intercambio de objetos y el acceso a millones de productos de todo el mundo, rompiendo la limitación física. Plataformas como Ebay, Amazon, el nuevo MarketPlace de Facebook o aplicaciones como Wallapop facilitan el día a día de estos coleccionistas.

Además, la Red facilita que aficionados a un tipo de colección puedan estar en contacto con personas con sus mismos intereses e incluso fomentar la aparición de asociaciones de coleccionistas.

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