La Verdad

Zenón, homenaje a toda una vida empresarial

Zenón Pascual, tras la recogida de su premio.
Zenón Pascual, tras la recogida de su premio. / LV
  • El pastelero cumple 84 años en el negocio

Nació literalmente en el obrador de una pastelería hace 83 años y allí seguirá, probablemente, hasta el día en que se despida. Zenón Pascual aún lidera la empresa que lleva su nombre y con la que continuó con la estirpe pastelera y confitera que sus padres iniciaron en el año 1908 con una confitería de estilo isabelino y muy señorial, Cuatro Cantones.

Desde que se cerrara en 1984, la compañía familiar no ha dejado de crecer bajo el nombre actual, Zenón, manteniendo siempre la esencia de sus productos elaborados de forma tradicional y artesanalmente. Algo que le ha valido el reconocimiento durante todos estos años de sus milhojas de merengue, la tortada lorquina, sus pastafloras o la empanadilla de hojaldre, entre otros.

Estas delicias, y más, son parte del elemento diferenciador respecto a la competencia. Y es que después de más de un siglo de tradición, no cabe duda de que la clave está en el arte del pastelero, el saber hacer y la experiencia. Algo que va más allá de la ciencia exacta de las recetas y que algunos llaman «magia».

Pero donde sí se pone al día Zenón es en la renovación de sus instalaciones, la calidad de las materias primas, la creación de nuevos conceptos y la mejora de los servicios, Así, en los últimos años la confitería ha reformado el local, ha innovado en el formato -sirviendo menús y comidas- y ha comenzado su expansión fuera de tierras lorquinas, repartiendo desde su obrador de pastelería de la calle Abenhalaj hasta puntos de venta en toda la Región y llegando a otros establecimientos gracias a cadenas de distribución.

Por todo ello, la Cámara de Comercio de Lorca ha premiado a Zenón con un galardón tan significactivo como es el de la trayectoria. Tras la ilusión del premiado, la compañía espera que este reconocimiento otorgue más visibilidad a la marca y puedan llegar a más lugares, sobre todo ahora que Zenón está llevando dulces típicos lorquinos, pero siempre con la sostenibilidad económica y empresarial necesaria para mantener el buen hacer y el respeto de todos los lorquinos.