Siete consejos para atreverte a hacer un roscón de Reyes en casa

Maite Confitería desvela a 'La Verdad' los secretos mejor guardados para elaborar la receta de este dulce navideño

Confiteros de Maite Confitería & Brunch terminan los roscones.
LA VERDADMurcia

Los maestros artesanos de este dulce manjar navideño lo tienen claro: lo más difícil de la elaboración del roscón es la fermentación. Al menos para Juan Carlos Hernández, pastelero y gerente de Maite Confitería & Brunch, que abre las puertas de su obrador a 'La Verdad' para descubrir todos los secretos de los roscones de reyes.

Sin embargo, antes de apuntar los consejos mejor guardados de esta receta, ¿qué tal si conocemos los ingredientes? Para hacer un solo roscón necesitaremos 400 gramos de harina, 25 gramos de levadura, un vaso de agua, 100 gramos de azúcar, un vaso de leche, 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente, cuatro huevos, medio chupito de ron, ralladura de naranja y limón, una pizca sal y otra de canela.

1. Utiliza harina de fuerza

Una vez se han mezclado todos los ingredientes y se ha logrado "una pasta pegajosa, casi como un jarabe", es momento de echar la harina. "Pero es importante que sea harina de fuerza, que no sea normal", para ayudar a la fermentación. Una vez conseguida la masa y dada la forma del roscón, el proceso de fermentado debe durar unas 12 horas. El pastelero recomienda que se haga en un armario cerrado, junto a una olla de agua que haya hervido "para que haya humedad y calor".

2. Cuidado con el alcohol

Hernández advierte que no debe ser más de medio vaso de chupito, dado que el alcohol puede cortar la masa e interferir en el proceso de horneado, "incluso puede llegar a provocar una explosión", incide.

3. No pasar la masa

¿Cuándo sabremos que la masa está lista para darle forma? "El truco está en que no se pase. Para ello vamos observándola poco a poco, hasta que vemos que se hace de la textura de un chicle. Y si cojemos un trocito, vemos que estira sin romperse", explica uno de los maestros del obrador.

4. Las sorpresas

Tienen que ir envueltas. Para evitar, sobre todo, cuestiones de contaminación e, incluso, que se acoplen demasiado con la masa y nos sea muy difícil quitarlas. Para ponerlas dentro del roscón, una vez dada la forma a la masa, "haremos unas pequeñas incisiones con tijeras en la parte interior del rosco, y esconderemos las sorpresas dentro", aconseja.

5. Pintar con huevo dos veces

Tras las sorpresas, los trabajadores de Maite Confitería & Brunch pintan los roscones con huevo batido. Después, colocan las frutas glaseadas encima y los vuelven a poner en bandejas, donde fermentarán hasta el momento del horneado. Sin embargo, Hernández advierte de que, doce horas después, los pasteleros de su obrador vuelven a pintar con huevo batido el roscón antes de meterlo al horno: secreto de chef.

6. El horneado abierto

En cuanto a la cocción, el especialista en roscones es claro cuando aconseja poner el horno a unos 180 grados. Pero da un consejo más: "Es necesario abrir el horno de vez en cuando, para que entre aire", asegura. Además, el pastelero aconseja no dorar demasiado el roscón, "ya que los más dorados se ponen duros antes que los que están más blancos".

7. El relleno, último paso

Lo último que hay que hacer para la preparación de un roscón casero es el relleno. "Siempre se coloca una vez que tenemos el roscón horneado. Lo abrimos partiéndolo por la mitad y ponemos nata, crema, trufa o chocolate. Volvemos a cerrar y ya está listo", concluye Hernández.

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