La Verdad

El detenido por matar a una mujer en Albacete intentó estrangular a su expareja horas antes

Concentración en Caudete.
Concentración en Caudete. / CMM
  • La fallecida era tía de la expareja y trató de acabar con los malos tratos que sufría la sobrina

Ana Gilda Linares, la mujer de 55 años que murió apuñalada en la tarde del jueves en Caudete (Albacete), había decidido poner fin a los malos tratos que su sobrina estaba sufriendo por parte de su expareja, Ronald Alexander, de 30 años, y esto le ha costado la vida. Ronald acudió al Hogar del Jubilado donde Ana Gilda, de origen dominicano, trabajaba como camarera y le clavó un cuchillo. Horas antes había intentado hacer lo mismo con su expareja pues intentó estrangularla con un pañuelo sin conseguirlo.

El detenido, que este viernes ha pasado a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Almansa (Albacete) por los delitos de homicidio y violencia de género, tenía varias denuncias previas por malos tratos y amenazas que habían presentado tanto su expareja como Ana Gilda. La última la había interpuesto Ana Gilda en la mañana del jueves después de que su sobrina hubiera estado a punto de morir estrangulada, una acción que precipitó los acontecimientos.

Concentraciones

La víctima de este nuevo caso de violencia machista trabajaba también para el Consorcio de Servicios Sociales de la Diputación de Albacete como empleada del Servicio de Ayuda a Domicilio. Por este motivo, sus compañeros se han concentrado este viernes en Albacete para mostrar su rechazo por lo sucedido.

En esta movilización, Gloria Lozoya, secretaria de Mujer de CC OO en esta provincia, ha apuntado que “Ana Gilda no ha muerto a manos de su pareja o expareja y no ha sido el suyo un asesinato más de los crímenes machistas de los que son víctimas tantas mujeres. Ana Gilda ha muerto por tratar de poner fin, con su sola determinación y sus solas fuerzas, a una situación de violencia machista en su entorno familiar”.

También se han concentrado en su recuerdo los vecinos de Caudete ante el edificio del ayuntamiento. A este pueblo de 10.000 habitantes había llegado Ana Gilda hace dos décadas desde la República Dominicana. Estaba perfectamente integrada en esta localidad donde viven sus tres hijos.