Trapero no despeja la incógnita de los Mossos en el 1-O

Trapero, tras recibir la Medalla de Honor de la cámara catalana.
Trapero, tras recibir la Medalla de Honor de la cámara catalana. / Alberto Estévez (Efe)

El mayor de la Policía catalana defiende la profesionalidad del cuerpo autonómico y afirma que defenderán la libertad

CRISTIAN REINOBarcelona

Convertido en héroe e icono del independentismo por su gestión posterior de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils, el mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, está en el centro de todas las miradas por la posición que tendrá el cuerpo policial en el 1-O. Trapero evitó dar pistas sobre cuál será su postura en las próximas semanas. En un acto celebrado en la Cámara catalana en el que se otorgó la Medalla de Honor del Parlamento autonómico a los Mossos d'Esquadra, la Guardia Urbana de Barcelona, la Policía Local de Cambrils y los Servicios de Emergencias por su intervención en los atentados yihadistas del pasado 17 de agosto, en nombre de los galardonados, el alto mando policial reivindicó la «profesionalidad, la bondad y la honestidad» de sus 17.000 agentes y afirmó que trabajan en defensa de valores como el respeto a la vida, la tolerancia, la diversidad, la libertad y, en definitiva, los derechos humanos.

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Trapero no entró en materia delicada, dos días después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña le notificara de manera personal las resoluciones del Tribunal Constitucional respecto al referéndum soberanista. En el recurso del Gobierno central, se solicitaba al Alto Tribunal que recordara a Trapero que la Policía autonómica está sujeta a la Constitución, al Estatuto de Autonomía y los pronunciamientos y requerimientos del Constitucional y se debe abstener de permitir o facilitar la preparación y celebración del referéndum.

El mayor de los Mossos calificó al cuerpo autonómico como la «policía del pueblo». «Somos servidores públicos, palabras preciosas», dijo. «El día 17 se llevó 16 vidas, 16 personas, 16 proyectos y 16 sueños. Tenemos la responsabilidad como sociedad de poner voz a sus silencios, de no olvidar que no estuvimos a tiempo, y de mejorar, trabajando desde el rigor, humildad y exigencia», afirmó. Una referencia velada a la polémica generada días después de los atentados, tras conocerse que la Policía catalana había recibido un aviso de los servicios secretos norteamericanos sobre un posible atentado yihadista en Las Ramblas, pero no le dieron credibilidad. Trapero aludió a los «uniformes azules, grises y amarillos» de los Mossos, Bomberos y servicios de emergencia. En cambio, no hizo ninguna referencia a las fuerzas de seguridad del Estado, a quienes desde la administración catalana acusan de no facilitar toda la información.

Su últimas apariciones públicas, cargando duramente contra un diario barcelonés (El Periódico de Cataluña), no le sitúan en una posición muy neutral. Sin embargo, Trapero, que lleva toda su vida profesional en los Mossos, donde empezó como agente raso, siempre ha defendido que la Policía está para «cumplir la ley».

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