La Verdad

Puigdemont marca distancias con la familia Pujol

Carles Puigdemont (c.), en un acto soberanista.
Carles Puigdemont (c.), en un acto soberanista. / EFE
  • El presidente de la Generalitat califica el caso Pujol como un asunto de "patrimonio familiar" que no tiene relación con la administración

  • La Generalitat, Junts pel Sí y la CUP tributan una defensa cerrada a Lluís Llach

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha marcado distancias esta mañana con respecto a los casos de corrupción que afectan a la familia Pujol y que han llevado a prisión a Jordi Pujol Ferrusola y ha provocado la entrada de la Policía esta mañana en el domicilio del expresidente Jordi Pujol. Para Puigdemont, los casos de "patrimonio familiar nada tienen que ver" con la administración catalana. "Que cada uno responda sobre lo que debe responder", ha asegurado tomando distancias y desmarcándose.

Este Gobierno siempre ha dado explicaciones y se ha sometido a comisiones de investigación, ha dicho, y ha calificado de "impecable" la actuación del ejecutivo. "Esto no tiene nada que ver con patrimonios familiares", ha reiterado en la sesión de control al ejecutivo en la Cámara catalana ante las preguntas de Catalunya sí que es Pot, que ha reclamado explicaciones pues el goteo de escándalos que estallan en el ámbito convergente "no para". "No vale hacer un tótum revolútum", ha añadido Puigdemont. Eso sí, ha precisado que si en el caso del Palau de la música hay sentencia condenatoria, el Gobierno catalán actuará y tomará decisiones.

Agasajan a Llach

Puestos en pie y aplaudiendo, todos los miembros de la Generalitat, el grupo de Junts pel Sí y el de la CUP han tributado esta mañana una defensa cerrada al diputado nacionalista Lluís Llach, en el ojo del huracán, después de que trascendiera un vídeo en el que amenazaba con "sufrimiento" y con sanciones a los funcionarios si no acatan la ley de transitoriedad jurídica. Más allá de los aplausos, que han vuelto a partir en dos la Cámara catalana, el presidente de la Generalitat ha respaldado públicamente al cantante, a pesar de que los grupos le han pedido en la sesión de control que le desautorice. "Si algo puede acreditar Llach es que ha sido censurado, prohibido y exiliado" por el franquismo, ha dicho Puigdemont, que ha acusado de nuevo al PP de ser heredero del régimen dictatorial.

El jefe del Ejecutivo ha negado que Llach haya amenazado a nadie: "Solo ha dicho que las leyes que salgan de este parlamento se han de cumplir", ha afirmado. "Tratarlo como alguien que amenaza es injusto y es una ignorancia", ha rematado. Xavier García Albiol, del PP, ha calificado de "golpe de Estado" las leyes de la desconexión y ha reclamado la dimisión de Llach. El presidente de la Generalitat ha replicado al PP, vinculando a los populares con el franquismo con el ejemplo de Rodolfo Martín Villa.

En relación al referéndum y ante la petición del PSC de que ofrezca más información, el dirigente nacionalista ha reiterado que tiene varias fechas para la consulta en la cabeza. "Tengo que sondear los domingos más idóneos, no estoy escondiendo la fecha, el día será el más útil y la pregunta, lo mismo", ha señalado. En cualquier caso, sí ha avanzado que "antes de marchar de vacaciones" de verano "anunciaremos fecha y pregunta".