La Verdad

Casado no cree que Rajoy deba irse, como Aguirre, por no vigilar a Bárcenas

El vicesecretario general de Comunicación del Partido Popular, Pablo Casado.
El vicesecretario general de Comunicación del Partido Popular, Pablo Casado. / Efe
  • Maíllo afirma que no pueden responder por todos los "comportamientos individuales" y recuerda que el 'caso Lezo' se "circunscribe" al PP de Madrid

El vicesecretario general de Comunicación del Partido Popular, Pablo Casado, no cree que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, deba dimitir por no vigilar al extesorero del PP, Luis Bárcenas, como hizo la portavoz de los 'populares' en el Ayuntamiento de Madrid, Esperanza Aguirre, por el caso del que fuera su 'número dos' en la Comunidad, Ignacio González.

"Haciendo la analogía podríamos decir que si algún ministro del Gobierno de España o algún vicepresidente tuviera un caso de corrupción, eso sería comparable a lo que ahora está haciendo Aguirre. En el caso del tesorero, es una persona relevante en la organización, pero no trabaja día a día con el presidente", ha asegurado Casado en una entrevista en Onda Cero, recogida por Europa Press.

El dirigente 'popular' ha respondido así tras ser preguntado si Rajoy debería asumir algún tipo de responsabilidad por negligencia a la hora de vigilar a Bárcenas, igual que hizo este lunes Aguirre tras la implicación de González en la 'operación Lezo'.

"Sé que es difícil explicar a una persona cuál es la diferencia, lo que puedo decir es que en el caso de supuesta corrupción de Bárcenas, el presidente del partido lo primero que hizo fue ir a sede parlamentaria, pidió disculpas por haberse equivocado al elegirlo, luego lo echó, puso la documentación a disposición de la autoridad judicial y tomo medidas en la pasada legislatura", ha defendido.

Explicaciones «verosímiles» de González

Por otro lado, Casado ha dicho que comparte la sensación de "indignación y traición" que confesó Aguirre porque considera que las explicaciones tanto de González como del exconsejero de Presidencia Francisco Granados, en la cárcel por el 'caso Púnica', "resultaban verosímiles".

"Hay veces que, igual es por ingenuidad o por corporativismo, pero resultaba verosímil lo que te decían", ha aseverado, para luego lamentar "la vehemencia con la que" ambos políticos "se defendían" en los medios de comunicación.

"Yo he visto explicaciones de González explicando euro por euro de su mujer, cuando habéis publicado sus explicaciones del ático. ¿Que además nos engañan cuando ya han engañado sobre la propiedad? Es que la responsabilidad nuestra no puede ser exigir a todo mundo que demuestre su inocencia", se ha defendido.

Por ello, Casado ha dicho que prefiere "no ser justiciero" y "acusar injustamente" aunque sea a costa de quedarse "con la cara" que se le ha quedado esta semana. "Yo he creído lo que ha dicho esta gente, y parece que me he equivocado, es el difícil equilibrio en un Estado de Derecho", ha añadido.

El PP no forzó la dimisión de Aguirre

El vicesecretario no cree que la dimisión de Aguirre haya sido forzada por la dirección del partido, sino que fue una decisión propia, como se pudo ver "por lo que dijo ella" en la rueda de prensa en la que anunció su marcha del Ayuntamiento.

Aguirre, ha dicho, "siempre ha tomado sus propias decisiones". "Este gesto es asumir una responsabilidad por unas perdonas que le habían engañado cuando pidió explicaciones", ha subrayado.

Preguntado sobre la posibilidad de que sea él mismo el que ocupe el puesto de Aguirre en las próximas elecciones municipales, Casado ha dicho que ya tiene "demasiado" en su cargo de vicesecretario. "Me acaba de revalidar Rajoy y tenemos mucha faena por delante", ha añadido.

A su juicio, "es muy temprano" para abrir el debate sobre quién debe ser el sustituto de Aguirre, y que eso debe votarse "con la opinión importante" de la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes. "En la Dirección Nacional estamos preparando no solo estas elecciones sino todas las que vienen", ha remachado.

Maíllo no puede responder a los

El coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maíllo, ha advertido hoy de que su partido no puede responder por todos los comportamientos "individuales" que incurren en la corrupción, ha pedido "no generalizar" al respecto y ha considerado que el 'caso Lezo' "se circunscribe" al PP de Madrid.

En una entrevista en Antena 3, Maíllo ha señalado que, con su dimisión, Esperanza Aguirre tomó ayer "la decisión que tenía que tomar" tras el ingreso en prisión de Ignacio González. Ha recordado que Aguirre ha tenido dos personas de confianza que ahora están respondiendo ante la Justicia y por eso al dimitir ha sido "coherente" con el planteamiento que ya tuvo cuando dejó el cargo de presidenta del partido en la región, después del ingreso en prisión de Francisco Granados.

Ha negado Maíllo que el PP no haya querido destacar la trayectoria de Aguirre -ayer Génova hizo un breve comunicado en el que no detallaba dicha trayectoria- y ha subrayado que es una persona "muy importante" para el PP que ha ganado tres elecciones.

"Nadie", ha recalcado Maíllo, ha pedido estos días desde la dirección nacional a Esperanza Aguirre que lo deje, y ha insistido en que la dimisión ha sido una decisión personal que "ella toma según sus propias conclusiones".

Maroto respeta la decisión de Aguirre

Por su parte, el vicesecretario de Acción Sectorial del PP, Javier Maroto, ha expresado el respeto de la dirección nacional a la decisión de Aguirre, y ha considerado que ya fue relevante su dimisión como presidenta del PP de Madrid, por la misma causa que adujo ayer, el no haber vigilado más a sus personas de confianza.

"Me consta el daño personal y moral que le han hecho a Esperanza Aguirre y entiendo su decisión desde el lado humano y personal, ha sido una gran presidenta de la Comunidad de Madrid", aunque ha tenido también un equipo de colaboradores que ahora se sabe no estaba "a la altura" de ella, ha dicho Maroto en declaraciones a los periodistas antes de asistir a un desayuno informativo.

El dirigente popular ha dicho que hay que ser "fiel a la verdad", reconocer la figura política de Aguirre, valorar su "trabajo ímprobo" en Madrid y la "herencia" que ha dejado en materia de servicios públicos a todos los madrileños