La Verdad

Zapatero visita la tumba de Azaña en Francia

Zapatero y su esposa, durante el homenaje.
Zapatero y su esposa, durante el homenaje. / Efe
  • El expresidente del Gobierno homenajea al último presidente de la II República en la localidad gala de Montauban, donde se exilió en 1939

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha visitado hoy la tumba del último presidente de la República española, Manuel Azaña, en la localidad francesa de Montauban, donde el político republicano se exilió en 1939 tras la victoria del general Franco.

Zapatero realiza así la primera visita de un expresidente de gobierno español a la tumba del jefe de Estado durante la Segunda República, quince años después de la de Jorge Semprún, ministro de Cultura en el gobierno de Felipe González.

Manuel Azaña "era ante todo un gran intelectual (...) y fue una persona muy profunda en la reflexión sobre los valores democráticos", aseguró Zapatero ante la prensa congregada en el cementerio urbano de Montauban, a 50 kilómetros al norte de Toulouse.

En un pequeño buzón situado a la entrada del cementerio, colocado expresamente para dejar mensajes para Azaña, Zapatero depositó un preámbulo de la ley sobre "memoria histórica", adoptada a finales de 2007 por el Parlamento, para "rendir un homenaje y un tributo a todas la personas que habían perdido la vida, la familia, la patria" durante la guerra civil (1936-1939) y la dictadura de Franco (1939-1975). "Cuando venía hoy hacia aquí [Montauban] tenía una cierta tranquilidad por haber hecho esta ley", aseguró Zapatero.

"Era una ley de grandes principios, pero también de decisiones concretas. Ha habido más de 300.000 españoles que han adquirido la nacionalidad española porque eran nietos de exiliados en Latinoamérica, y también aquí, en Francia". "Y ha habido también muchos españoles que han podido saber dónde estaban sus antepasados o familiares", añadió.

Para Zapatero, "aún queda tarea por hacer y es de esperar que todas las administraciones cumplan, apliquen la ley de reconocimiento de derechos para quienes sufrieron en la guerra civil española y en la dictadura". Unas 150 personas asistieron al homenaje, entre ellas, numerosos descendientes de republicanos españoles.

Azaña murió el 3 de noviembre de 1940 en Montauban, donde "aterrizó, enfermo, tras haber errado por las carreteras de Francia en función del avance de las tropas alemanas", explic Jean-Pierre Amalric, presidente de la asociación 'Présence de Manuel Azaña' en esa localidad.

"La embajada de México se hizo cargo de instalarlo en un hotel donde falleció de muerte natural, aunque un comando franquista quiso secuestrarlo para devolverlo a España y ejecutarlo", señaló Amalric, profesor de historia retirado de la Universidad de Toulouse.

En Montauban, Zapatero evocó "la Europa de la paz, la unidad y la concordia" actual. Y diez días después de los atentados que dejaron 17 víctimas en París, pidió un esfuerzo para trabajar en la construcción de una "Europa para todos", basada "en el diálogo".