El Gobierno no descarta limitar el uso del agua a partir de 2018 ante la falta de precipitaciones

Embalse de Santomera al 8% de su capacidad durante el pasado mes de septiembre. / EFE

La ministra Tejerina asegura el abastecimiento «hasta final de año», aunque explica que hay que «trabajar con anticipación» ante el déficit del nuevo año hidrológico

EP

El Ejecutivo reconoció esta semana que, de mantenerse la situación actual de sequía y la escasez de lluvias, «probablemente» habrá que limitar el uso del agua a partir de 2018, aunque garantizó que el abastecimiento de momento está asegurado «hasta final de año».

Así lo avanzó esta semana en el Senado la ministra de Agricultura, Alimentación y Pesca y Medio Ambiente, donde aseguró que el Gobierno «trabaja con anticipación» y repasó la «batería de medidas» en marcha, como las que se recogen en los Reales Decretos de sequía en las cuencas del Júcar, Segura y Duero.

La falta de precipitaciones acumulada, que en el año hidrológico 2016-2017 terminó con un 15% de déficit, provocó una sequía agronómica, sobre todo en el interior peninsular. No obstante, según recalcó Tejerina, desde 2007 existen en España planes de sequía para minimizar el impacto social y económico y para mejorar los recursos hídricos.

El nuevo año hidrológico, que comenzó el 1 de octubre, acumuló en su primera semana un déficit del 95% de lluvias por debajo del valor normal, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que señalan que lo normal son 6 litros por metro cuadrado pero que únicamente se recogió 1 litro por metro cuadrado.

Entre el 27 de septiembre y el 3 de octubre, las precipitaciones afectaron a la franja norte peninsular, a las islas de Mallorca y Menorca, a las zonas sur y este de Andalucía y a puntos aislados de Islas Canarias.

Si bien, en lo que va de octubre llovió más de 10 litros por metro cuadrado en el norte de Cantabria, País Vasco y Navarra, en zonas del pirineo oscense y catalán, en el litoral de la provincia de Barcelona y al norte de la isla de Mallorca y se superaron los 30 litros por metro cuadrado en el noreste de Guipúzcoa.

Por zonas, las cantidades acumuladas están «por debajo de las normales en toda la Península» e islas salvo algunas zonas al norte del País Vasco y Navarra, en el noroeste de la provincia de Lérida y en el sur de la isla de Mallorca.

El peor año del siglo para los embalses

Precisamente, esta semana los embalses están en su dato más bajo en lo que va de siglo y se trata del quinto año con menos agua en los embalses, durante la semana 41, desde 1990, según datos facilitados por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

De acuerdo con estos datos, en la actualidad los embalses están al 38,31% de su capacidad total, una cifra que no se conocía en este siglo -durante la semana 41- y que solo fue menor en otras cuatro ocasiones desde 1990.

En concreto, el año con menos agua en los embalses en esta época fue 1995, con el 25,89%; en segundo lugar, 1994, con un 33,45%; 1993, con el 36,64% y 1992, con los embalses al 37,62% esta semana.

La cifra es aún menor en la vertiente mediterránea, cuyos embalses están en su conjunto en el 36,33%, frente a los de la vertiente atlántica, que se encuentran al 38,97%. Las cuencas que están en peor situación son las del Segura, que está al 14,20%, el Júcar, al 25,59% y el Duero, al 31,52%.

En total, esta semana la reserva hidráulica alberga 21.485 hectómetros cúbicos, después de haber perdido en 301 hectómetros cúbicos, lo que representa el 0,5% del total, tras una semana de precipitaciones «casi nulas».

Esta cifra es casi un 24% menor que el agua que había en los embalses hace un año (23,98%) y un 27,64% menor que la media de los últimos diez años.

Entre el 3 y el 10 de octubre, la precipitación máxima se registró en Alicante, donde se recogieron 14,6 litros por metro cuadrado. En general, el Ministerio señala que las precipitaciones fueron «prácticamente nulas» en toda España.

Con este panorama, Tejerina justificó la «batería de medidas excepcionales» que recogen los Reales Decretos de Sequía de Júcar, Segura y Duero y que se mantendrán al menos hasta el 30 de septiembre de 2018, en particular las dirigidas a paliar los efectos en la agricultura y que según la ministra cuentan con el visto bueno de las organizaciones agrarias.

Entre ellas, se refirió a las distintas líneas de financiación, ayudas directas y seguros agrarios. «El Gobierno demuestra el compromiso de todos los afectados por la sequía», defendió la ministra en la Cámara alta, donde dijo que en las cuencas del Júcar y del Segura se invirtieron más de 80 millones de euros.

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