Miquel Iceta: «Aceptaré los apoyos que vengan para sacar a Cataluña del atolladero»

Miquel Iceta. / Alberto Ferreras

El socialista defiende un acuerdo transversal y no descarta intentar formar gobierno tras el 21-D aunque su partido sea tercera fuerza

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Lleva un ritmo frenético y aún no ha empezado la campaña. Miquel Iceta, líder y candidato del PSC a la Generalitat en las elecciones del 21 de diciembre, cree que lo excepcional del momento merece el esfuerzo de coger un AVEa Madrid para conceder seis entrevistas en menos de 24 horas. Pero evita generar falsas esperanzas. Superar la crisis catalana, avisa, será difícil.

–No hará presidente a Carles Puigdemont ni a Oriol Junqueras. ¿A Marta Rovira, número dos de ERC?

–No, no vamos a hacer presidente a nadie que tenga un proyecto independentista.

–Pero también lo tenía ERC cuando sellaron los tripartitos de 2003 y en 2006...

–No. Tenemos la buena costumbre de escribir y, si lee los pactos, verá que allí no está la independencia en ningún lado. Es más, en el de 2006 está el compromiso de desarrollar el Estatuto, para el que Esquerra había pedido el voto en contra. Ahora no veo a esa Esquerra.

–En todo caso, el problema para usted no radica en que sea un partido independentista, sino en que se marque la independencia como objetivo del gobierno.

–Evidente. Hay dos posiciones que no compartimos: el independentismo y el inmovilismo. Queremos pactar con quien se mueva entre esos dos extremos y particularmente con quien me vaya a hacer presidente.

–Los sondeos sitúan a Ciudadanos por delante del PSC ¿Lo intentaría siendo tercera fuerza política?

–Estoy dispuesto a ser presidente si obtengo una mayoría del Parlamento y voy a trabajar para conseguirla. Pero para eso lo que necesito primero es un buen resultado electoral.

–Pues si rechaza una dinámica de bloques necesitará el apoyo del secesionismo.

–Voy a aceptar los apoyos que vengan para sacar a Cataluña del atolladero. No voy a decir «tú, como no me gustas, no me votes». Ahora, es muy difícil obtener el apoyo de los independentistas cuando mi posición es radicalmente contraria a la independencia. Tampoco se lo voy a pedir.

–¿Y cómo pretende sacar a Cataluña del «atolladero»?

–Necesitamos más autonomía, mejor financiación, un protagonismo y una participación en la reforma del conjunto de España y un mecanismo para ver si los ciudadanos aceptan ese nuevo pacto. Si es a través de una reforma constitucional, habrá un referéndum entre todos los españoles. Si es a través de una reforma estatutaria, un referéndum en el que participen todos los catalanes.

–¿Podría reducirse todo a otra reforma del Estatuto?

–¿Por qué no? No quiero prefigurar soluciones. A la gente hay que decirle la verdad: yo quiero hacer ‘esto’, pero sé que para hacer ‘esto’ se necesita una mayoría muy amplia. De mí depende buscarla, pero alcanzar el acuerdo depende también de la voluntad de otros.

–Pero el PSOE presentó como su gran propuesta una reforma constitucional que profundice en los aspectos federales del modelo autonómico, aunque ahora parece que el PP enfría esa posibilidad.

–Creo que Rajoy adoptó un compromiso con Pedro Sánchez y lo va a honrar. Pero también quiero decir que no podemos esperar dos años. Y pongo varias cosas sobre la mesa.

–¿Como cuáles?

–La sentencia del Constitucional sobre el Estatuto dijo que algunos objetivos no podían alcanzarse porque requerían de una ley orgánica que puede negociarse en el Congreso. Además, hay competencias que no se han desarrollado en materia de inmigración o en inspección laboral porque el gobierno de Cataluña jugó al ‘cuanto peor mejor’. Hay potencial para explorar en el Estatuto.

–El artículo 155 está resultando menos traumático de lo esperado. ¿El secesionismo reconsidera sus posiciones o es un espejismo?

–Hay que verlo. El fracaso ha sido tan grande que les obliga a revisar su planteamiento, lo que no quiere decir renunciar a la independencia...

–¿Pero el 21-D servirá de inflexión?

–O no... Aquí hago un poco de Rajoy.

–¿Ve más fácil que quien module su posición sea el PDeCAT?

–Ya me gustaría, porque la solución de fondo vendrá por que gente que apoyó la independencia esté dispuesta a apostar por un nuevo acuerdo. Parte de esa gente podría ser del PDeCAT. Pero es muy distinto el PDeCAT que dice «mi candidato es Santi Vila» que el que dice «mi candidato es Puigdemont».

–¿Y pese a la rivalidad histórica, el PSC podría entenderse con los Vila?

–¿Por qué no? Gobernamos en ayuntamientos.

–¿A cuántos diputados aspira?

–Me gustaría que estuvieran entre 25 o 30, pero lo digo como deseo. No empezaré a mirar encuestas hasta dentro de diez días. Aún es todo muy volátil. No es lo mismo que se presente Junqueras o Rovira, que los candidatos estén en la cárcel. Y la apertura de nuestras listas a gente como Espadaler (exlíder de Unió) o Jiménez Villarejo es muy reciente.

–¿El apoyo de Duran i Lleida mueve mucho voto?

–No es sólo Duran. Hay mucha gente que votó el catalanismo moderado de CiU que hoy no va a votar al PDeCAT y está buscando a alguien que proporcione un punto de encuentro. Desde la humildad, les ofrecemos ser sus representantes.

Miquel Iceta, candidato del PSC a la Generalitat

Iceta rechaza categóricamente el calificativo de ‘presos políticos’ con el que el secesionismo se refiere a los exconsejeros investigados por la Audiencia Nacional, pero admite que su encarcelamiento le parece una medida excesiva.

–¿Recibiría como una buena noticia que el Tribunal Supremo asumiera la causa contra los ‘exconsellers’ ahora en prisión?

–Sí, porque es muy difícil explicar a la gente que una misma causa se lleva en tres juzgados y también, no le quiero engañar, porque las medidas cautelares dictadas por el Supremo me parecen más proporcionadas que las que dictó la Audiencia Nacional.

–¿Preferiría que Junqueras estuviera en libertad en la campaña?

–Sí. Su situación crea una distorsión. Yo quiero que si la gente les vota lo haga porque crea que le representan bien, no por solidaridad porque están en una situación personal difícil. Y tengo ganas de decir a alguno a la cara en un debate en televisión las cosas que pienso.

–En este proceso que ha desembocado en el 155 el PSC ha perdido algunos alcaldes, pero la relación con el PSOE ha aguantado mejor de lo esperado.

–Algunos se pensaban que a la hora de la verdad el PSC sería nacionalista y se plegaría a los independentistas. Si no, no me explico algunas reacciones.

–¿Se refiere a Susana Díaz?

–Hablo en general.Que cada uno se sienta interpelado si quiere. Pero lo que se ha visto es que el PSC, a la hora de la verdad, ha aguantado como un jabato. Esta crisis nos ha permitido demostrar con hechos para qué se puede contar y para qué no se puede contar con el PSC.

–¿Le dijo algo la presidenta andaluza en la reunión del Consejo de Política Federal de la semana pasada?

–Hablamos de la campaña y de cómo se tenía que implicar el PSOE. Me dijo algo así como «de mí lo que necesitéis, pero la gente si vota va a votarte a ti».

–¿O sea, que no irá a Cataluña?

–Veremos. Yo no estoy en esas cosas.

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