La Virgen se luce entre la pólvora

El trono de la Virgen del Castillo, cuajado de flores, en su recorrido anoche por las calles del casco antiguo./Siete Días Yecla
El trono de la Virgen del Castillo, cuajado de flores, en su recorrido anoche por las calles del casco antiguo. / Siete Días Yecla

La procesión de la Patrona, la proclamación de los clavarios y los 'castillicos' de fuegos artificiales protagonizan la jornada festiva en Yecla

ÁNGEL ALONSOYECLA

Punto y seguido a las fiestas patronales de Yecla, que ayer concluyeron su primera parte con la procesión por la ciudad en el día de la Inmaculada. La imagen de la Patrona fue el centro de las miradas y la atención de los miles de vecinos que quisieron acompañar a la Virgen del Castillo trasladada en su trono con centenares de flores. De nuevo, los arcabuceros de las distintas agrupaciones de escuadras y algunos 'libres' volvieron a disparar la pólvora durante el recorrido y dieron por concluida la procesión con las estruendosas arcas cerradas en el atrio de la basílica. Fue el final de un largo día que comenzó con una misa organizada por la Asociación de Mayordomos, entidad encargada de las fiestas, en la basílica de Purísima que estuvo, como de costumbre, repleta de fieles.

Con un poco de retraso respecto al horario habitual, las fiestas trasladaron a la tropa de la compañía Capitán Martín Soriano Zaplana hasta la plaza del Concejal Sebastián Pérez, donde se realizó la proclamación de los clavarios de este año, quienes serán los mayordomos de 2018. En la insignia del Bastón, Jorge Ruiz Azorín fue proclamado clavario de manera oficial. Desde la plaza Mayor, el clavario comenzó a recorrer lentamente el trayecto que le llevó hasta las puertas de la Iglesia Vieja sin cesar de disparar su arcabuz. A los pies de la comitiva sonaron tres disparos más para terminar. El presidente de la Asociación de Mayordomos, José Francisco Puche, fue el encargado de ponerle la medalla que le proclamó oficialmente Clavario del Bastón y, posteriormente, recibió la felicitación de familiares y amigos en un momento de gran emoción para él, ya designado Clavario de las Fiestas.

Posteriormente, el Clavario de la Bandera, Ascensio Martínez, recorrió el mismo camino que su compañero y llegó hasta el Mayordomo de su insignia, donde también disparó tres veces el arcabuz, tal y como establece el reglamento. En este caso, Ascensio pertenece a la escuadra Vinaroz, que le acompañó en esta proclamación oficial, que llega dos meses después de la que se hizo en el Teatro Concha Segura. Allí, la fortuna quiso que fuera él el elegido.

El próximo domingo está prevista la subida de la imagen desde la basílica hasta su santuario

Según establece el reglamento, desde ese momento los clavarios ya pueden estar junto a los mayordomos y participar como tales en los actos propios que se desarrollarán en próximas fechas.

Una vez terminada la denominada proclamación de clavarios, la soldadesca y el público en general se dio un descanso para comer, un paréntesis casi obligado. El plato típico de cada 8 de diciembre son las pelotas de relleno, que en la mayoría de casas de Yecla son cocinadas con verdadero fervor.

A la espera de la 'Minerva'

La tradicional procesión de la Virgen volvió a ser un acto muy especial para los vecinos, que se agolparon al paso de la Patrona pese a que la tarde trajo muchas nubes y algo de viento que no gusta ni a los espectadores ni a los tiradores de pólvora. Uno de los momentos más esperados se desarrolló a la altura del mercado de San Cayetano con el tradicional 'castillico' de fuegos artificiales. El mayordomo de la Bandera, Francisco Javier Romero, comenzó a 'jugar' la insignia en un círculo que formó el público con el paje y su familia observándoles hasta la llegada de imagen de la Virgen del Castillo, que se abrió paso entre la multitud y permitió al mayordomo jugar la insignia mirando a la Patrona de frente. Un momento único.

Minutos después, un gran castillo de fuegos artificiales iluminó el cielo de la ciudad con los aplausos de la multitud, que los observaba en las proximidades. Más tarde, la llegada de la Virgen a la calle San Francisco recuperó la imagen que ya se vio el pasado miércoles con el mayordomo del Bastón disparando ininterrumpidamente sus arcabuces y flanqueando al de la Bandera mientras este 'jugó' la insignia subiendo camino de la basílica entre el disparo de las atronadoras arcas cerradas, que volvieron a crear una cortina de pólvora al paso de la Patrona.

El mayordomo se trabajó duramente el 'juego' de la insignia hasta las puertas del templo. Un enorme esfuerzo físico que tuvo su recompensa con el abrazo de sus familiares al terminar uno de los 'juegos' de la bandera más largos de los que tiene que hacer en su mayordomía. Esta no será la última vez que los vecinos de Yecla vean a su Virgen, ya que para el próximo domingo está prevista la subida de la imagen en el último día de celebraciones de este año.

Será el domingo 17 de diciembre, cuando se desarrolle la denominada 'Minerva' dentro de la función religiosa que se lleva a cabo por la mañana en la basílica. Allí, de nuevo, se organizan las arcas cerradas de arcabuceros mientras aparece la custodia. Un acto muy singular de estas celebraciones declaradas de Interés Turístico Nacional.

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