Una segunda oportunidad para la cabra del castillo

El macho cabrío detrás de una papelera en el castillo./A. A.
El macho cabrío detrás de una papelera en el castillo. / A. A.
Yecla

ÁNGEL ALONSO

La historia de la cabra del cerro del Castillo de Yecla se ha convertido en viral en los últimos días desde que se conociera la intención de quitarla del lugar, donde lleva habitando más de un año, debido a las quejas vecinales por los destrozos que está provocando. Lo que iba a ser un sacrificio casi cantado, puede tener un final distinto. «Ha habido veterinarios que se han puesto en contacto con el Ayuntamiento para ofrecer sus servicios gratuitamente y que no se sacrifique al animal», explicaba un responsable de Veterinaria del Consistorio, donde la idea de aplicar la eutanasia al animal no está descartada, pero sería «lo último».

Las opiniones en la calle sobre qué hacer con la cabra se han multiplicado desde que se conoció la historia. La mayoría apuesta por no terminar con la vida del macho cabrío. Tal vez por ese interés que ha despertado la historia, el equipo de gobierno ha decidido que al animal se le hará un análisis de sangre para descartar las habituales enfermedades que pueden tener este tipo de ejemplares (tuberculosis, sarna, brucelosis, parasitosis). «Si en el análisis se descarta cualquier enfermedad, el animal no será sacrificado», zanja el concejal de Sanidad, Ángel del Pino.

Una vez descartadas las posibles enfermedades, el ejemplar de macho cabrío irá a una protectora, según garantizan desde Sanidad, aunque todavía no se sabe exactamente cuál de esos refugios para animales será el elegido. Pero antes de todo eso hay un pequeño detalle en la historia que es básico: hay que coger al bicho.

Los intentos de la semana pasada no han dado resultado. Pese a que su peso es de unos 80 kilos, el animal sube las rocas del cerro sin aparente esfuerzo y no ha habido manera de echarle el guante. «Hemos contratado un servicio que utilizará dardos paralizantes para poder hacerle el análisis y determinar qué hacer». Los intentos por capturarle con trampas no han dado su fruto. «Le han puesto agua y comida para cogerlo en ciertas zonas, pero no ha habido suerte», explica el edil de Sanidad.

Al macho de la cabra desde hace un par de días no se la ha visto por la zona. Los disparos de arcabuz durante el fin de semana, en que se ha celebrado uno de los actos de las fiestas patronales, seguramente han provocado que el animal se vaya a una zona más tranquila, alejada de cualquier celebración. Aunque se espera que vuelva y pueda resolverse la historia de la cabra del castillo. Mientras, además de tema de conversación, el animal está siendo objeto de deseo de curiosos que suben hasta el santuario solo por verlo o grabarlo con el móvil.

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