Los primeros arcabuzazos resuenan en las calles

Ortuño iza ayer la bandera, junto a José Francisco Puche (d). / SIETE DÍAS
Ortuño iza ayer la bandera, junto a José Francisco Puche (d). / SIETE DÍAS

El alcalde concedió ayer la autorización para quemar 1.750 kilos de pólvora en estas fiestas

ÁNGEL ALONSO

Como manda el reglamento, el alcalde de Yecla dio ayer autorización para el uso de la pólvora hasta el próximo día 17 de diciembre, cuando terminen las fiestas de la Purísima. Ya hay permiso para quemar los 1.750 kilos de pólvora que saldrán de los arcabuces como lenguas de fuego que conmemoran unos hechos históricos y la presencia de la Virgen del Castillo, la patrona la ciudad.

Este año, y pese a que el precio de la pólvora supera los 29 euros el kilo, las filas de arcabuceros han solicitado más o menos la misma cantidad que el pasado año de este imprescindible elemento para los amantes de las fiestas. Todo para conmemorar las celebraciones en honor a la Inmaculada Concepción, que arrancaron ayer con el acto del 'Beneplácito', desarrollado en el Auditorio Municipal Juan Miguel Benedito, ante la presencia de un centenar de vecinos.

El presidente de la Asociación de Mayordomos, José Francisco Puche, se dirigió a la primera autoridad municipal, Marcos Ortuño, para solicitar el permiso para el uso de la pólvora que los arcabuceros dispararán como salvas en honor a la Patrona de la ciudad que descenderá de su santuario mañana.

El alcalde dio el Beneplácito para utilizar la pólvora con la que se cargan los arcabuces en los distintos actos reglamentarios y con el orden que se requiere en medio de unas celebraciones declaradas de Interés Turístico Nacional. Los protagonistas cumplieron con este acto en apenas 15 minutos. Un Beneplácito que se instauró en los años ochenta y que cada año congrega a más público.

Posteriormente, la comitiva oficial se dirigió a los balcones del consistorio donde se realizó el izado de las banderas con la música de la banda de la Asociación de Amigos de la Música. En la Torre del Reloj sonaban las campanas que marcaba la una de la tarde cuando comenzó el intercambio de cohetes entre la casa consistorial y el santuario del Castillo. Un total de 15 cohetes desde cada lugar, anunciaron a la población de Yecla que habían comenzado las fiestas patronales.

Ya por la tarde, los sargentos alabarderos, popularmente conocidos como los 'tíos de las punchas' acompañados de las cajas, realizaron un recorrido por las calles anunciando el comienzo de las fiestas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos