El mueble negocia ya el convenio en un clima de «paz social»

El presidente de la patronal Arema advierte de que el acuerdo solo implicará a las empresas que estén asociadas

ÁNGEL ALONSO YECLA

Yecla ha acogido el primer encuentro de toma de contacto entre empresarios y trabajadores del mueble para la negociación del nuevo marco laboral del sector. Los trabajos de la comisión negociadora del convenio colectivo de carpintería, ebanistería, tapicería y varios de la Región de Murcia han dado comienzo en un ambiente tranquilo.

La cita, a propuesta de la parte empresarial y aceptada por los sindicatos, se ha producido con tiempo suficiente para llegar a la firma de un nuevo marco antes de que finalice el año. El objetivo que se marcan las partes es tener a fecha 1 de enero las bases que regirán la política laboral del sector, fundamentalmente evitando la paga de atrasos «tan distorsionadora tanto para unos como para otros», aseguran desde la Asociación Regional del Mueble y la Madera (Arema).

Este sector industrial vive una «paz social» con un convenio en vigor que tardó en pactarse pero que se extiende durante este 2017, en el que hay un cierto optimismo en la evolución de los mercados. Sin duda, la exportación sigue siendo el motor de las ventas de las empresas, aunque hay síntomas de recuperación del mercado nacional.

La evolución positiva del sector permite abrir las conversaciones con cierto optimismo

En esta primera reunión, «no se pusieron sobre la mesa aspectos concretos de la negociación, como el económico. Se estableció una mesa de negociación sin fecha para empezar a hablar», resalta uno de los responsables locales de la Unión Sindical Obrera (USO), Antonio Ibáñez.

Sin embargo, la patronal tiene claro algo novedoso respecto a otras negociaciones: «Solo se negociará el convenio laboral para las empresas asociadas a Arema», ha señalado su presidente, Pedro Arcas.

Esta trascendente decisión de la parte empresarial viene sostenida por la apuesta de la asociación de trabajar, «solo y únicamente para y por sus asociados». Una medida que pretende que las empresas se asocien y participen de las decisiones del sector. Y es que la cuestión del asociacionismo se ha convertido en un problema a la hora de la reivindicación de las demandas del sector del mueble por la falta de respaldo de empresas que estén detrás.

En cualquier caso, el planteamiento inicial de Arema no acaba de convencer a los sindicatos. Desde la organización USO aseguran que ven complicado que los trabajadores y las empresas «puedan negociar un convenio para unos y no para otros». Además, «hemos trasladado esta situación al gabinete jurídico para que nos aclaren si es legal esta exclusión que plantean los empresarios», explicó Ibáñez.

La próxima reunión de trabajo se ha fijado para llevarla a cabo en breve tiempo, con el ánimo de trabajar a una «velocidad de crucero», esperan desde la patronal, de forma que «nos permita ofrecer a nuestros asociados un marco laboral estable que potencie su competitividad», aseguran los empresarios.

Los representantes de los empresarios han mostrado su interés en mantener el convenio regional y no depender del nacional.

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