La lluvia obliga a celebrar la procesión de San Blas dentro de la basílica

C. ORTÍNYecla

La persistente lluvia que no cesó de caer durante toda la mañana de ayer en Yecla impidió que los panes benditos y la imagen de San Blas salieran a la calle. Ante esta inclemencia meteorológica, los organizadores de estas singulares fiestas decidieron que la procesión fuese claustral, por el interior de las naves de la basílica de la Purísima. Como suele ser habitual, cientos de niños portando los panes benditos, adornados con las típicas pajaricas, desfilaron junto a la imagen del santo.

El concejal de Festejos, Jesús Verdú, manifestó que «no hay mal que por bien no venga. Estas precipitaciones son muy beneficiosas para la agricultura yeclana, sobre todo después de esta larga época de sequía. Tener la suerte de disponer de una basílica tan monumental como la que tenemos nos permite celebrar el desfile».

Los actos incluyeron una solemne misa en honor del santo, abogado protector de los males de garganta. Al finalizar el oficio religioso se procedió a la bendición y reparto de panes ofrecidos por los mayordomos de este año.

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