De vuelta a la cueva

Una paciente, durante una sesión de reiki. /LV
Una paciente, durante una sesión de reiki. / LV

'Murcia despierta' pretende construir utópicos asentamientos «ecológicos» en los que se vivirá conforme a un «nuevo paradigma». Su presidente asegura que las infecciones de orina «denotan que te sientes invadido en tu territorio». También habla de «la cantidad de dolencias que se pueden curar con dos imanes»

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRAMurcia

La posverdad ha llegado a la ciencia. Convenientemente aderezadas con las teorías más conspiranoicas en relación a la medicina convencional, las pseudoterapias de todo tipo están en auge en los últimos años, también en la Región. El escepticismo crítico hacia todo lo que suene a ciencia establecida se diluye hasta convertirse en asombrosa credulidad ante las propuestas más infundadas que quepa imaginar: desde la imposición de manos a distancia -el escalón más 'avanzado' del reiki- al tratamiento de enfermedades mediante el control de las emociones, base de la 'biodescodificación' o 'bioneuroemoción'. Abjurar de las vacunas y de los intereses del 'lobby' farmacéutico se ha hecho compatible con lanzarse a consumir homeopatía sin plantearse ni por un segundo que detrás de estos productos hay también potentes compañías haciendo caja. Es la vuelta a la cueva, aunque en lugar de antorchas nos iluminemos con un 'Iphone 7'. En realidad, los chamanes y los magos nunca se fueron.

La Organización Médica Colegial (OMC) ha dicho basta, y ha creado un observatorio para tratar de poner coto a la proliferación de tanta pseudociencia. En la Región, el Colegio Oficial de Médicos no solo respalda la iniciativa de la OMC, sino que está ya estudiando varias web que propugnan teorías que pueden convertirse en un peligro para los pacientes. Una de las páginas que se está analizando en el Colegio es la de la asociación 'Murcia despierta', que apuesta por la construcción de un municipio «ecológico» en la Región para «unas 500 personas» que vivirán conforme a un «nuevo paradigma» en el que caben todo tipo de pseudociencias.

En una reciente entrevista en GTM, su presidente, Ángel Luis Massotti, defendía el «biodescodificador, algo fundamental hoy en día en medicina» porque «explica el origen emocional» de las dolencias. Ponía el ejemplo de las infecciones de orina. «Como mamíferos que somos, utilizamos la orina para marcar el territorio», así que cuando hay una «invasión» del espacio puede terminar sufriéndose una infección. Según su teoría, el desencadenante puede ser «que un hijo mío ha vuelto a casa o que mi madre ha venido a pasar unos días con nosotros». De esta forma, en el momento en que el paciente es consciente de este problema emocional, «la dolencia desaparece». Eso sí, Massotti se cuida de aclarar en la entrevista que el enfermo «por supuesto tiene que ir al médico». En la utopía ecológica de 'Murcia despierta' también habrá sitio para otra pseudociencia: el biomagnetismo. «La gente se sorprendería de la cantidad de dolencias que se pueden curar con dos imanes», aseguraba su presidente a GTM. 'La Verdad' se ha puesto en contacto con Massotti, quien no quiso hacer declaraciones públicas.

La UMU expulsó la homeopatía de la Facultad de Medicina en 2013. La UCAM ofrece ahora esta formación

Más allá de la defensa de terapias sin la mayor base científica, 'Murcia despierta' se hace eco de las campañas de los antivacunas. «Deberían prohibirse todas las vacunas», reza el título de uno de los artículos colgados en su página web, escrito por uno de los gurús más conocidos de este movimiento, Andrew Moulden. Todas las vacunas «causan daños isquémicos y cerebrales», se asegura en el artículo. También hay enlaces a documentos -ya retirados de la web- que apuntan a supuestos envenenamientos por mercurio y a una de las ideas 'mantra' de este colectivo: la asociación entre la vacuna de la triple vírica y el autismo. En horario de 'prime time' y en la televisión pública, Javier Cárdenas dio vuelo la semana pasada a esta teoría, rápidamente contestada por la comunidad científica. «La relación entre el autismo y las vacunas ha sido ya ampliamente rebatida y no tiene fundamento alguno», advierte el pediatra José Antonio Navarro, jefe del servicio de Prevención y Protección de la Salud de la Consejería de Salud.

El origen de esta teoría está en un artículo publicado por Andrew Wakefield en 'The Lancet' en 1998. La revista, una de las más prestigiosas del mundo, retiró el documento tras constatar que todo había sido un enorme fraude. No solo se retocaron estadísticas, también se descubrió que la investigación había sido financiada por los abogados de varias familias que habían demandado al laboratorio fabricante por los supuestos efectos dañinos de la triple vírica. Wakefield fue defenestrado y se convirtió en un héroe de los antivacunas. Ahora, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado aire al movimiento con un discurso marcadamente anticientífico. Las campañas contra las vacunas «son muy peligrosas», advierte José Antonio Navarro. En Europa, enfermedades como el sarampión han repuntado por el descenso en las coberturas vacunales. En la Región, las coberturas todavía superan el 94%, pero en los últimos años se han producido varios brotes de sarampión. El último, este año en Archena y Molina de Segura, con cinco niños afectados, todos ellos de nacionalidad rumana. «Si en la Región hubiese una baja vacunación, estos brotes podrían dar lugar a muchos más casos», advierte Navarro.

Para la construcción de su sueño ecológico y paracientífico, 'Murcia despierta' asegura contar con un equipo de arquitectos, biólogos, ingenieros y médicos. Entre estos últimos se encuentra una homeópata y el director de una clínica situada en el centro de Murcia -Integrare- a quien se presenta, sin mayor fundamento, como «una de las máximas autoridades de nuestro país en el estudio de células madre».

«Antes los curanderos funcionaban con el boca a boca, ahora usan 'Google'. Juegan con palabras clave y generan verdaderas peregrinaciones de gente desesperada» Salvador Martínez. Director del Instituto de Neurociencias de Alicante

«Son terapias que aportan muy poco, por no decir nada, y que en general resultan muy caras para el paciente» José Luis Alonso. Jefe del servicio de Oncología de La Arrixaca

«La homeopatía carece de una mínima plausibilidad científica. No hay mecanismo físico que pueda explicarla. En definitiva, no hay manera de justificarla» Abel Novoa. Presidente de Nogracias

Esta asociación no es la única en la Región abonada a las pseudociencias. En 2011 nació 'Proyecto Reiki Murcia', que ha intentado sin éxito introducirse en el Servicio Murciano de Salud (SMS). Sus promotores enviaron información a todos los hospitales, pero se encontraron con las puertas cerradas. El tono de 'Proyecto Reiki' es, en todo caso, distinto al de 'Murcia despierta'. No hay, al menos en su presentación, un ataque directo a la ciencia y la medicina, ni proclamas contra las vacunas. Se señala, de hecho, que «el reiki no sustituye a la medicina tradicional, la complementa». Esta pseudoterapia busca la recuperación del bienestar y la salud mediante la imposición de manos, sin necesidad de que toquen el cuerpo del paciente. Se trata de un «sistema natural de armonización y recuperación energética», explican en Proyecto Reiki. La imposición de manos tiene una larga tradición en España y en especial en el sureste y levante, con los curanderos de toda la vida. El reiki se nutre sin embargo de toques de filosofía oriental y terminología pseudocientífica. «Se puede enviar a distancia a personas, animales, hacia un trauma del pasado para minimizar el daño emocional o para el futuro. Es una energía multidimensional, actúa en cuarta dimensión (el espacio y el tiempo deja de ser fundamental, no hay pasado ni futuro)», explica Proyecto Reiki Murcia.

«El problema es cómo usamos y en qué categoría situamos determinadas terapias alternativas: una cosa es aplicarlas como una técnica de relajación y otra convertirlas en ciencia, porque eso es una estafa», reflexiona el médico Abel Novoa, presidente de Nogracias, una plataforma tan crítica con el poder de los 'lobbies' farmacéuticos como con las pseudoterapias sin evidencia científica. Para Novoa, este tipo de alternativas terapéuticas deben quedar fuera del sistema público de salud, si bien alerta «contra el peligro de una caza de brujas» desde la ciencia biomédica.

En los servicios de Oncología es habitual encontrar a pacientes que afrontan la durísima batalla contra el cáncer con la ayuda de terapias naturales o trufadas de espiritualidad. «Algo que ayude al enfermo a relajarse, a tener más seguridad en sí mismo y a mejorar por tanto la adherencia al tratamiento puede ser positivo. La espiritualidad es una faceta del ser humano», recuerda el jefe de Oncología de La Arrixaca, José Luis Alonso. Igual que los creyentes encuentran esa ayuda en la religión, hay quien se refugia en el yoga o en la meditación. «El problema surge cuando nos encontramos con otro tipo de pseudoterapias que interfieren en el tratamiento», advierte Alonso. En algunas ocasiones se llega incluso a rechazar la quimioterapia o radioterapia en beneficio de estas alternativas sin evidencia alguna. «Son terapias que aportan muy poco, por no decir nada, y que suelen ser muy caras», denuncia el jefe de Oncología de La Arrixaca.

«Hay varias consultas privadas en Murcia que suministran a los pacientes grandes dosis de vitamina C y de elementos esenciales, como magnesio o selenio para, supuestamente, frenar las células tumorales. No sirve para nada y se gastan 500 o 600 euros al mes», alerta el doctor Alonso. También la ozonoterapia carece de evidencia, advierte.

'Proyecto Reiki Murcia' intentó introducirse sin éxito en los hospitales. Encontró las puertas cerradas

«No se ha demostrado que aporte algo», coincide Abel Novoa. Las enfermedades raras o incurables, como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), son otro campo abonado para la proliferación de terapias supuestamente milagrosas, habitualmente a precio de oro. «Antes los curanderos funcionaban por el boca a boca. Ahora, con internet y la globalización, lo hacen por 'Google'», denuncia Salvador Martínez, director del Instituto de Neurociencias de Alicante. «Juegan con palabras clave como células madre, 'neuro', terapias avanzadas. Generan verdaderas peregrinaciones a sus clínicas de gente desesperada», lamenta.

Si algo genera polémica en la comunidad médica es la homeopatía. El Ministerio de Sanidad considera que carece de evidencia científica, y la mantiene por ello fuera de la financiación pública. En otros países sí está incluida en los sistemas nacionales de salud, pero en los últimos años hay una tendencia general a considerarla una pseudoterapia más. Francia, por ejemplo, terminó desfinanciando la homeopatía después de haberla integrado en su sanidad pública. «No hay base biológica alguna que permita determinar que la homeopatía sirve para algo», advierte el director del Instituto de Neurociencias de Alicante, Salvador Martínez. «La homeopatía juega con el efecto placebo. Cualquier cosa puede curar hasta un 30% de los pacientes», señala.

La Sociedad Murciana de Homeopatía cuenta con 57 miembros. Su presidenta, Ana Gálvez, defiende que hay «numerosos estudios» que demuestran la eficacia de estos fármacos, y niega el efecto placebo. «Se usa en bebés e incluso en animales, y ahí tal efecto es imposible», señala. La homeopatía se basa en la ultradilución de determinadas sustancias relacionadas con los síntomas que se pretenden tratar. Se parte, en este sentido, de un principio similar al de las vacunas. Sin embargo, la dilución llega a tal extremo que en la solución final del producto ya no hay presencia de la molécula. «La clave está en la agitación durante la dilución. Algo cambia en la estructura del agua. Se han detectado nanopartículas cristalinas estables de la sustancia original», sostiene Ana Gálvez. «Podrían tener un mecanismo de acción de tipo electromagnético», añade.

Diego Pablo Sánchez, farmacéutico de La Ñora, estudió Homeopatía e incluso elaboró un medicamento homeopático a partir de árnica, siguiendo esta técnica. «Cuando terminé con las diluciones, ahí solo había una solución de alcohol y agua», confiesa. «Los homeópatas defienden que los pacientes recuperan el equilibrio gracias al efecto sobre la longitud de onda. Es bastante esotérico», señala.

Aunque la Sociedad Murciana de Homeopatía está integrada en el Colegio, la institución se desmarca. «No tenemos sección de Homeopatía como tal, ni promovemos cursos o actividades», explica su presidenta, Isabel Montoya. La Universidad de Murcia expulsó la homeopatía de la Facultad de Medicina en 2013. Desde entonces, es la UCAM la que ofrece un curso de especialización financiado por la industria.

Más

Fotos

Vídeos