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Los vecinos de Lorca exigen más ritmo en la reconstrucción

TERCER ANIVERSARIO

Los vecinos de Lorca exigen más ritmo en la reconstrucción

La ciudad encara el ecuador de los trabajos de reedificación y rehabilitación tres años después del terremoto, tragedia que se conmemora este domingo sin actos oficiales

10.05.14 - 01:06 -
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Lorca cumple mañana el tercer aniversario del terremoto de 5,1 grados en la escala de Richter que la devastó en 2011 y que ha obligado a la ciudad a trabajar sin tregua en una reconstrucción casi inabarcable que ahora llega a su "ecuador", según las autoridades, y que evoluciona a un ritmo más lento del deseable para los damnificados.

De hecho, unas trescientas personas se concentraron anoche en la Plaza de Calderón de la Barca convocadas por la plataforma de afectados de los terremotos para exigir a las administraciones más rapidez en el proceso, sobre todo en relación a las zonas de la ciudad que resultaron especialmente afectadas por los seísmos.

Numerosas pancartas criticaban la «ineficacia política» o «la lentitud para reconstruir el IES Ros Giner», así como la situación del barrio de San Fernando, por citar algunas de los textos más repetidos. En general el ambiente era de preocupación por lo que consideran un proceso demasiado lento, en especial en lo que afecta a muchas de las familias que resultaron perjudicadas por los terremotos. Tras la concentración, los asistentes iniciaron un recorrido por distintas calles de la ciudad.

El aniversario solo será recordado este domingo con el tañido fúnebre de las campanas de una iglesia a la misma hora en la se produjo el seísmo -las 18,47 horas- y con visitas guiadas por geólogos a la falla que desencadenó la tragedia.

No habrá actos oficiales que conmemoren la catástrofe, porque su recuerdo sigue nítido en la memoria de todos los lorquinos y porque sus efectos siguen condicionando la vida en la ciudad tres años después, como anoche puso de manifiesto un grupo de damnificados que recorrió las calles reclamando soluciones a los problemas pendientes.

En la tarde del 11 de mayo de 2011 el seísmo liberó una energía similar a la que producen dos millones de kilos de explosivos, provocó nueve muertos, 324 heridos, daños en unas 24.000 viviendas y en todos los edificios públicos, así como el derribo posterior de 1.152 casas que estaban habitadas en el momento de la catástrofe.

Las pérdidas fueron cuantificadas en 1.200 millones de euros y la ciudad quedó convertida en una tremenda montaña de escombros y en un ingente solar vacío con una superficie equivalente a 17 campos de fútbol, sobre el que ahora se reconstruyen unas 900 viviendas, de las cuales solo 130 han sido totalmente concluidas, aunque otras 500 podrán ser habitadas este verano.

De las 3.000 personas que perdieron sus hogares en una demolición solo han conseguido regresar a sus casas un 8,6 por ciento y el resto permanece desplazado en segundas residencias o en pisos alquilados, y 13 familias sin recursos en viviendas prefabricadas.

En este período se han reparado los daños del 98 por ciento de las más 20.000 viviendas que sufrieron desperfectos, pero todavía están pendientes de derribo varias decenas de edificios.

Algunas zonas, como el barrio de San Fernando que fue íntegramente derribado (cayeron 232 pisos en demoliciones controladas), siguen siendo un solar, mientras que la reconstrucción del parque inmobiliario es ya muy perceptible en el barrio de La Viña, la denominada "zona cero".

Ese proceso de "regeneración urbana integral" también ha comenzado ya en un barrio contiguo, Alfonso X, y en los próximos meses las obras se propagarán al resto de distritos que componen la zona de máxima afección de los movimientos telúricos y que casi abarca todo el casco urbano.

Los trabajos costarán más de 50 millones de euros que pagará el Gobierno de Murcia con parte del dinero de un préstamo de 185 millones que le concedió el Banco Europeo de Inversiones para recuperar la ciudad y que incluye otra partida de más de 45 millones para reparar, antes de 2016, todas las carreteras de la red secundaria que resultaron dañadas.

El Gobierno de España ha gastado hasta ahora en Lorca, incluyendo las indemnizaciones del Consorcio de Compensación de Seguros, 652 millones de euros, y la administración estatal participa este año con partidas por 74 millones de euros en el Plan Lorca + para la recuperación de la ciudad.

Ese plan, presentado hace un año, prevé inversiones públicas en Lorca por 533 millones de euros hasta el ejercicio 2020, con las que no solo se pretende reparar lo dañado o destruido, sino obtener un modelo de ciudad más sostenible y mejor dotado.

El capítulo de ayudas públicas a los afectados sigue siendo el más espinoso, y aunque la comisión que integran los Gobiernos de España y Murcia ya ha aprobado subvenciones directas por 73,9 millones, solo 49 millones de euros han sido abonados.

La Mesa Solidaria, el organismo que reúne y distribuye las donaciones económicas con destino a los damnificados, ha destinado durante estos años 4,8 millones y ha realizado más de 3.000 intervenciones de distinta índole relacionadas con ayudas para comprar ropa o comida o con el anticipo de rentas de alquiler.

Los tres años transcurridos desde los seísmos han permitido rehabilitar casi todas las dependencias públicas dañadas, cinco de los 15 templos católicos clausurados y la mayoría de edificios históricos.

Sin embargo, en el casco histórico decenas de casonas nobiliarias, de las que fue demolido todo excepto la fachada, ofrecen el aspecto de un decorado teatral, de una siniestra tramoya que no permite olvidar los seísmos y que se ha convertido en todo un atractivo turístico para los visitantes.

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:: Paco Alonso/AGM