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La 'batalla' de las 200 plazas

REGIÓN MURCIA

La 'batalla' de las 200 plazas

La exigua convocatoria de oposiciones y la supresión de las listas preferentes enfrentan a interinos y estudiantes

24.03.13 - 00:44 -
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El hambre atrasada por cuatro años sin oposiciones de maestro, la escasa oferta de plazas (solo 200), el despido de centenares de interinos por los recortes, la caducidad del acuerdo de listas preferentes y el nuevo modelo del examen han creado en las últimas semanas un caldo de cultivo que ha recrudecido las eternas rencillas entre interinos, preferentes y estudiantes. Unos y otros esgrimen argumentos y razones para apuntalar sus posiciones en una 'pelea' en la que parece haberse impuesto el 'divide y vencerás', y en la que todos se juegan un salario con el que ganarse la vida. La decisión de la Comunidad de no prorrogar la polémica lista preferente de interinos ha encendido esta semana el polvorín, con encierros, protestas y acusaciones recíprocas.

La ya conocida lista preferente está integrada actualmente por 3.000 interinos. Solo cuando estos docentes, que ya han trabajado en anteriores ocasiones cubriendo vacantes y acumulan puntos por experiencia, han conseguido ocupar una plaza vacante de sustituto, la Comunidad utiliza la segunda lista, compuesta por los maestros que se presentaron a la última oposición pero aún no han estado empleados. La lista preferente surgió tras el pacto firmado entre la Comunidad y los sindicatos en mayo de 2004 con el objetivo de rebajar la elevada tasa de interinos hasta el 7% y dar mayor estabilidad a los docentes sin plaza que llevaban años recorriendo colegios e institutos de toda la Región. La lista preferente se combinó durante años con abultadas ofertas de plazas, hoy recordadas con añoranza, de hasta 1.600 puestos de profesor. La crisis y los recortes pusieron un final abrupto a esos años dorados, y la Comunidad dejó hace cuatro años de convocar ofertas de empleo público. En ese escenario, el pacto vence el 31 de agosto, justo en el peor momento laboral para los centenares de interinos que se han quedado en el paro por los recortes (1.310 según la Administración, 1.900 según los sindicatos de educación).

En la otra cara de la moneda, centenares de interinos que, a pesar de haber bordado un 9 o un 10 en los exámenes de la última oposición, están en la segunda lista porque nunca han trabajado. Sus posibilidades de meter cabeza en esas condiciones y de hacerse con un puesto vacante son prácticamente nulas. Por no hablar de los estudiantes que terminaron su carrera después de 2009 y llevan cuatro años esperando una oportunidad para opositar.

La Comunidad ha dejado meridianamente claro que no prorrogará el pacto y confeccionará, tras la oposición por las 200 plazas de maestro que se celebra la última semana de junio, una única lista. Sin preferencias, pero otorgando algún punto de ventaja por los años trabajados a los interinos que así puedan acreditarlo. «Estamos tratando de encontrar una fórmula que no impida a los aspirantes noveles entrar, pero que a la vez valore la experiencia. Una lista continua que dé oportunidades a todos», explica el director general de Recursos Humanos de la Consejería de Educación, Joaquín Buendía. La decisión no ha podido caer peor entre los interinos, preferentes o no. Los primeros temen quedarse sin trabajo si no logran una buena calificación en el examen, algo complicado para quienes tienen que, además de estudiar, cumplir con su horario laboral. «Lógicamente el perfil del opositor interino no puede ser el mismo. Si están trabajando, tienen menos tiempo para estudiar; además, con los años muchos han ido adquiriendo obligaciones familiares. Su disponibilidad no puede ser la misma que la de un joven recién licenciado que no tiene otra obligación que trabajar», explica Juan Ángel Sánchez, del sindicato Sterm.

Los interinos que no están en la lista preferente pero que han logrado trabajar en estos últimos cuatro años tampoco están satisfechos por el acuerdo. «Cuando empezábamos a tener posibilidades porque hemos acumulado puntos de experiencia, cambian las reglas del juego», se lamenta José Tomás Pellicer. Solo los estudiantes que compiten por primera vez en el concurso oposición han quedado complacidos. Hace apenas un mes que un grupo de ellos creó la Plataforma por la Igualdad, los Méritos y la Capacidad en el acceso a la función pública en el ámbito docente de la Región de Murcia (Plimeca) para denunciar así «los privilegios» que, a su juicio, benefician a los interinos y limitan sus posibilidades de acceder a una vacante. Los estudiantes asociados a Plimeca demandan que la nota de los exámenes pese más que la experiencia en los baremos que se utilizan para confeccionar las listas de aspirantes a vacantes. Los jóvenes, vinculados a la asociación Feremur, han denunciado en varias ocasiones que el actual sistema permite que «interinos que nunca han aprobado o han sacado un 0 en la oposición pasen por encima de otros que logran un 9 o un 10, pero nunca han trabajado». A las demandas de Plimeca se ha sumado la Confederación de Madres y Padres de alumnos de la Región de Murcia, que entiende que «quienes van a participar en la educación de nuestros hijos deben ser los docentes mejor preparados, con el mejor expediente académico, y con el mayor número de méritos que puedan acreditar».

La dinámica denunciada por Plimeca, sin ser ni mucho menos generalizada ni tan extrema, existe. Según los datos de la Federación de Estudiantes de Comisiones Obreras, «el 80% de los interinos preferentes ha aprobado en alguna ocasión o en varias la oposición». O lo que es lo mismo, el 20% nunca ha superado el examen. «Se dan casos de opositores que acceden a trabajar en una convocatoria extraordinaria de vacantes, y por su especialidad, pueden conseguir plaza sin haber aprobado, solo teniendo en cuenta la nota del expediente. Al trabajar, acumulan puntos por años trabajados y entran en la lista preferente. Pero para nada es la tónica general. La inmensa mayoría ha superado la oposición, y con una buena nota, en una o varias convocatorias», justifica Diego Fernández.

Los docentes interinos no solo se han visto perjudicados por los recortes y la próxima caducidad del acuerdo. El nuevo modelo de examen, aprobado por la Comunidad sin el acuerdo de los sindicatos, tampoco les favorece. Educación ha decidido finalmente dar los mismos puntos, cuatro, a la calificación que a la experiencia docente en el cálculo del baremo que reparte los puntos en función de la calificación, los años trabajados y otros méritos. Mientras los sindicatos pretendían que pesaran más los años trabajados (lo que da ventaja a los interinos), cinco puntos, la Comunidad prefirió acotar su puntuación y dejarlo en cuatro, los mismos que cuenta la nota del examen, lo que ha terminado de indignar a la Asociación de Docentes Interinos de Murcia, Aidmur, defensora de los derechos de los docentes sin plaza muy activa.

Experimentados o noveles

En medio de la 'batalla', los escolares que aprenderán a leer y a escribir de la mano de estos docentes, interinos, noveles o preferentes. Sobre las bondades de cada grupo también hay opiniones para todos los gustos. Son muchas las que defienden que un profesor experimentado a base de interinidades tiene más que aportar a la enseñanza. Otras reclaman que sean los más estudiosos quienes instruyan a los escolares, aunque nunca se hayan enfrentado a un aula con 25 chiquillos. El debate, aún encendido, ha provocado tensas discusiones en las redes sociales, que tienden a apagarse según se acercan las fechas de los exámenes. Aunque aún no se ha cerrado, el 22 de junio se baraja como la más probable. Un día marcado en rojo para los muchos miles de opositores que competiran por una de las 200 plazas en juego.

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