Tres meses ha dedicado un equipo integrado por diez técnicos de la Concejalía de Urbanismo a realizar un estudio, a raíz de los terremotos del año pasado, de «la salud urbanística» de todos los edificios existentes en una amplia zona del casco urbano a la que se denomina de forma genérica 'barrios altos' y que se distribuye por la ladera del Castillo y los cabezos del barrio de San Cristóbal.
El concejal José Joaquín Peñarrubia presentó ayer el abultado informe, que ocupa 4.250 páginas, en las que se describe la situación de cada uno de los 2.098 inmuebles que existen en esa zona y se ilustra con 2.900 fotografías. Viene a ser como una radiografía de la zona urbana más deprimida con el objetivo de «que sirva como base para acelerar la mejora de las edificaciones existentes».
La superficie que ocupan estos barrios altos dentro del conjunto urbano es de más de medio millón de metros cuadrados, exactamente 593.940 y, como consecuencia de la investigación llevada a cabo por los técnicos, Urbanismo ha decretado en este periodo la ruina de hasta 45 edificios que, en su mayor parte, ya están demolidos.
Una de las conclusiones, a la vista del informe, es que el 75% de las vviendas pueden calificarse entre muy bien y aceptables, un 10% están mal y otro tanto necesitan reparaciones. Los daños de los seísmos no han sido tan importantes como se pensaba en un principio y y están muy diseminados.
Para Peñarrubia, «los datos reunidos son un complemento importante para continuar con el trabajo que, desde hace años, tiene en marcha el Ayuntamiento, primero con el Pibal y ahora con el Plan Urban, para la transformación de esos barrios en los que todavía será necesario llevar a cabo actuaciones concretas para su mejora sustancial en todos los aspectos, incluido el estético».
El edil también hizo referencia a la recuperación comercial de estos barrios, para dotarlos de algunos servicios, y señaló que «se está estudiando la delimitación de algunas áreas en las que crear una especie de zonas francas en que se puedan instalar pequeños comercios, principalmente de alimentación y de hostelería».