La plaza Escultor Roque López es el centro neurálgico de un barrio eminentemente comercial. Ubicada entre la avenida de la Constitución, la calle Junterones y la avenida Primo de Rivera, el paso continuado de vehículos, en muchas ocasiones en busca de una plaza de aparcamiento difícil de conseguir, ha desvirtuado con el paso del tiempo el sentido propiamente dicho de plaza, entendida como un lugar de encuentro entre el vecindario en torno al comercio tradicional. Junto a tiendas ya existentes como una carnicería, una frutería, una pescadería, una joyería... ahora se acaba de incorporar un supermercado de la cadena Super Dumbo, lo que ha contribuido a atraer más vecinos de calles periféricas. Para ordenar este espacio, en el que resulta difícil caminar, entre el paso continuado de vehículos, la Concejalía de Calidad Urbana y los comerciantes de la zona, a través de la Asociación Triángulo, que dirige Carmen Piñero, se han puesto de acuerdo para cambiar la fisonomía de la plaza.
La intención es recuperar una plaza, en pleno centro de Murcia, para disfrute de los vecinos y desarrollo de las actividades que puedan organizar los numerosos comercios de la zona con el fin de atraer más visitantes.
El cambio más significativo será ganar espacio peatonal. Para ello, se pasarán de los 700 metros cuadrados actuales de acera a más del doble, en concreto 1.500 metros cuadrados, ganados a costa, mayormente, del espacio que ahora ocupan 37 plazas de aparcamiento de la ORA, entre zona azul y residentes, así como carga y descarga.
La idea es mantener una zona de paso de vehículos más restringida y eliminar casi toda la zona de aparcamiento de ORA, dejando tan solo dos vados cerca del supermercado y 7 plazas para carga y descarga, ya no en batería sino en aparcamiento en línea.
De esta forma, se ganará un gran espacio peatonal para disfrute no solo de los vecinos sino también de los propios comerciantes. En este sentido, Carmen Piñero, presidenta de la Asociación Triángulo, que engloba a un centenar de comercios ubicados entre la avenida de la Libertad, Constitución y Primo de Rivera, indica que «necesitamos un espacio donde podamos desarrollar actividades para atraer clientela». Piñero indica que, por el momento, carecen de ese espacio, ya que «en la plaza del complejo Princesa no nos dejan y solo nos queda la avenida de la Libertad. Nuestra idea es mantener la actividad todos los meses para que la gente entre a la plaza».
Desde el primer momento, la Concejalía de Calidad Urbana, que dirige Ana Martínez Vidal, ha contactado con la Asociación de Comerciantes Triángulo para consensuar el proyecto. De hecho, se realizaron siete propuestas y se les dio a elegir a los comerciantes, que optaron por una de ellas, que es la que proponía mayor superficie peatonal, aumentando en otros 800 metros cuadrados la que ya había.
La mayor preocupación de los comerciantes de la zona es el tiempo que pueden durar las obras en la plaza, porque levantar aceras siempre redunda en una reducción de la gente de paso. Por ello, desde el Ayuntamiento se han comprometido a iniciar las obras en la fecha que los comerciantes consideren más apropiada que, lógicamente, no será antes ni durante la próxima Navidad, ni en época de rebajas.
Toda la plaza quedará a la misma cota y se pavimentará con un adoquín de hormigón de gran formato, imitando a piedra natural en distintos tonos de gris. También se pavimentará la calle Junterones y se realizará una limpieza integral de todo el barrio.