Los funcionarios municipales buscan elevar esta noche la presión al equipo de gobierno municipal para que se siente a negociar los cambios de horario derivados de la aplicación del Real Decreto sobre la nueva jornada laboral de 37,5 horas semanales. La convocatoria de asambleas realizada por las centrales sindicales para acordar medidas de protesta llevó ayer a unos doscientos empleados a concentrarse en el patio del edificio de San Miguel, además de a otros grupos de trabajadores en el centro cultural Ramón Alonso Luzzy y el Parque de Seguridad.
Según lo adelantado días atrás por los sindicatos, la primera acción pública tendrá lugar esta noche con motivo de la lectura del pregón de las Fiestas de Carthagineses y Romanos. Los 1.200 empleados municipales están llamados a concentrarse en la Plaza del Ayuntamiento, a las nueve de la noche, con camisetas negras y silbatos para hacer palpable su malestar cuando la alcaldesa, Pilar Barreiro, pronuncie las tradicionales palabras de invitación a la fiesta desde el balcón del Palacio Consistorial. En esta ocasión compartirá espacio con el humorista Juan Cruz, pregonero.
«La gente está muy, muy cabreada. Está rabiosa. Nos están machacando con recortes de salarios, y derechos, y lo peor es que lo hacen mediante la imposición. El gobierno municipal ha aprovechado la ampliación de la jornada para dar un hachazo a la conciliación de la vida familiar y laboral, dejar a los policías locales con un solo fin de semana libre al mes y anular mejoras recogidas en el convenio», dijo el presidente de la Junta de Personal, Valentín Pérez.
Éste puso como ejemplo de la «falta de voluntad política de buscar mediante la negociación alternativas» a la ampliación del horario obligatorio a las 14,30 horas y la creación de un cupo de horas para los cuerpos especiales (brigadas, policía y bomberos) el hecho de que la Concejalía de Personal anuló la reunión de la Mesa de Negociación que en principio iba a celebrarse hoy.
Caravana de coches
Los sindicatos reclaman a la alcaldesa que asuma en persona la negociación o designe como interlocutor a su primer teniente de alcalde, Joaquín Segado. Asimismo, han solicitado a la Delegación del Gobierno permiso para concentrarse todos los martes de octubre en San Miguel y para llevar a cabo una caravana de coches el sábado 29, con motivo del desfile general de Carthagineses y Romanos. La parada festiva empezará a las siete de la tarde, y los funcionarios quieren salir a las seis aunque con un itinerario distinto.
Este diario trató, sin éxito, de recabar la postura del gobierno municipal sobre las peticiones y medidas de los funcionarios.