El príncipe Guillermo está furioso. Ayer denunció las fotografías en 'topless' de su mujer Kate, publicadas en la edición francesa de la revista Closer, como una «grotesca y totalmente injustificable» invasión de su intimidad conyugal. Las intrusivas imágenes, captadas durante unas recientes vacaciones en la Provenza, han reavivado una repetida pesadilla en la infancia y adolescencia del segundo en la línea de sucesión al trono británico. «Es un recuerdo de los peores excesos de la prensa y los paparazzi durante la vida de la princesa Diana», advirtió en un comunicado el portavoz de los duques de Cambridge, horas antes de anunciar que demandará al semanario francés.
El mortal accidente de lady Di cuando escapaba de los paparazzi abrió una tregua en los medios británicos. Guillermo y su hermano Enrique crecieron sin el constante acoso de los periodistas gráficos. Ellos, a su vez, se prestaron a posar en ocasiones puntuales para los fotógrafos. El pacto se resquebrajó de vez en cuando, principalmente durante el noviazgo de Guillermo y Kate, pero la paz no llegó a romperse. La Casa Real protegió a la joven pareja y, según los reporteros palaciegos, el duque de Cambridge está obsesionado por salvar a la duquesa de la intromisión de los medios de que fue víctima su madre en su dual relación con la prensa. De ahí su frustración e impotencia al ver violada la intimidad que creyó asegurada en un castillo francés, propiedad de su primo el vizconde de Linley.
Guillermo y Kate tropiezan en Francia, escenario de la muerte de la princesa Diana. La pareja estaba de vacaciones en una supuestamente apartada mansión de la Provenza, ignorantes de que un fotógrafo les vigilaba. El paparazzi les pilló junto a la piscina en un caluroso día de la semana pasada, dándose crema el uno al otro. La duquesa se baja la braga del bikini en una toma; en otra se quita la parte de arriba; en una tercera, se le ven los pechos desnudos. Ningún medio británico se atrevió ayer a reproducir las hirientes imágenes pese a que ya habían saltado de la revista francesa a ediciones digitales de periódicos españoles y a blogs de otros países.
El sensacionalista 'The Sun', que reprodujo las recientes fotografías del príncipe Enrique desnudo en Las Vegas, anunció a voces que esta vez no «invadiría la privacidad de la pareja real publicando estas imágenes indiscretas». «Las circunstancias son muy diferentes», explicó el director del tabloide del magnate Rupert Murdoch. Según el rotativo, Enrique comprometió su propia privacidad y las borrosas instantáneas que le sacaron en la suite de su hotel estaban «en el dominio público».
La prensa británica comparte el criterio de que las fotografías francesas de Guillermo y Kate representan un atentado contra el derecho a la intimidad reconocido en el código inglés de conducta periodística y en la legislación europea de Derechos Humanos. A diferencia del Reino Unido, existe en Francia una ley de privacidad y la Casa Real se dispone a demandar al autor de las imágenes y a la revista. Los oficiales de palacio pusieron el caso en manos de abogados de ambos países antes de confirmar, a última hora de la tarde, que han iniciado los trámites legales pertinentes.