Antonio F. E. se sentará este lunes ante un jurado popular para aclarar si mató o no a su novia Lady Jennifer Peralta de Armas - al parecer, ya ha confesado ante el juez que lo hizo «obnubilado por el ron y los celos»- y los motivos que lo empujaron presuntamente a cometer este brutal crimen. Este vecino de la diputación cartagenera de Los Belones, de 58 años, se enfrenta a 19 años de prisión acusado de asesinar a su compañera sentimental cuando ésta le comunicó su intención de abandonarlo. Antonio le propinó presuntamente 60 puñaladas con un pequeño cuchillo de cocina.
Los hechos ocurrieron el 26 de enero del pasado año en la cocina de la vivienda que el acusado compartía con la víctima, y una hija menor de ésta, en Los Belones. Según explica el fiscal, ambos habían iniciado una relación sentimental en 2002. Una relación que, recalca que Ministerio Público, «se caracterizó desde el principio por los celos, la dominación y la imposición de su voluntad sobre ella».
Antonio presuntamente insultaba de forma diaria a su compañera sentimental llamándola «puta» o «hija de puta». Además, supuestamente le impedía maquillarse y le molestaba que trabajara de cara al público. Su dominación era tal que, ya en 2010, la iba a recoger a la salida del trabajo para evitar que se relacionase con otras personas. Por este motivo, la mujer deseaba romper la relación, pero, según relata el fiscal, éste le recordaba siempre que «si no eres para mi, no serás para nadie» y que «si me dejas, te mato».
La situación se hizo tan insoportable para la víctima que, a finales de 2010, decidió comenzar una nueva vida con su hija, por lo que viajó a Noruega el 18 de enero de 2011 para ver las posibilidades de trabajo en el país y de matriculación de su hija, regresando el 22 de enero, aunque tenía miedo de la reacción del acusado cuando le comunicase su intención, añade el fiscal.
Así pues, cuando la mujer se decidió a comunicar al acusado su decisión de acabar definitivamente la relación, éste cogió un cuchillo y la atacó «con la intención de acabar con su vida». Antonio propinó presuntamente a su pareja en vida, al menos, 48 puñaladas que le causaron heridas inciso-contusas y además dio otras 20 cuchilladas de menor intensidad. Las puñaladas ocasionaron en la víctima «un sufrimiento intenso, desproporcionado e inhumano», según el fiscal.
Por estos hechos, el Ministerio Público pide 19 años de cárcel para el acusado, así como 10 años de prohibición de comunicación y aproximación a menos de 300 metros de la hija menor de la víctima, a la que deberá indemnizar con 180.000 euros en concepto de responsabilidad civil.