Los componentes del equipo paralímpico español, que consiguieron 42 medallas en los Juegos de Londres 2012, llegaron ayer al aeropuerto de Barajas con los «pelos de punta por el caluroso recibimiento» y con ganas de «dar mucha guerra en Río».
Los atletas salieron sobre las 17 horas al exterior de la sala de recogida de equipajes de la terminal 4, donde desde hacía más de tres horas les esperaban con música, bailes y pancartas con el lema «Juntos lo hacemos posible» decenas de amigos y familiares que han aplaudido su llegada mientras gritaban «campeones, campeones».
Miguel Carballeda, el presidente de la ONCE y del Comité Paralímpico español, aseguró que está «muy orgulloso de los deportistas y de su forma de ir por la vida», aunque les ha augurado que tendrán que «trabajar muy duro los próximo cuatro años para quedar mejor en Brasil. 42 medallas no es cualquier cosa», destacó Carballeda, mientras recordaba que en los Juegos Paralímpicos de Londres se han batido 275 récords del mundo y han participado 24 países más que en Pekín.
También se batieron varios récords paralímpicos. Uno de los que mejoró una de estas marcas fue el atleta aguileño José Antonio Expósito, uno de los más aclamados ayer. Expósito logró el oro en la prueba de salto de longitud, con una marca de 7,25 metros.
El ayuntamiento de Águilas homenajeará mañana a Expósito, quien será recibido por el alcalde, Bartolomé Hernández, y luego se desplazará a la casa consistorial, donde le esperará la corporación municipal y a cuyo balcón saldrá para saludar a los presentes y dirigirles unas palabras.
Expósito fue elegido abanderado de la delegación española en la ceremonia de clausura de los Juegos Paralímpicos .
Otros murcianos que ganaron medalla en Londres fueron el nadador Enrique Floriano, el ciclista Miguel Ángel Clemente, y el portero de fútbol sala Raúl Díaz.
Carballeda cree que estos Juegos han servido para desmitificar «cosas sobre los deportistas paralímpicos y para reconocer su calidad», al recordar que Teresa Perales ha igualado las medallas del estadounidense Michael Phelps «en silla de ruedas».
Todos los deportistas reconocieron «sentirse en una nube», como el nadador canario Enhamed Enhamed, y no dejaban de sonreír, mientras enseñaban y mordían sus medallas olímpicas, de las que ocho son de oro.