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Contador da el hachazo y Valverde recoge la madera

CICLISMO

Contador da el hachazo y Valverde recoge la madera

Los ataques del madrileño dinamitan Arrate, donde el murciano gana tras un error «estúpido» de 'Purito' Rodríguez

21.08.12 - 01:44 -
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Resuena el chas-chás de la tijera. El sonido que le faltó al último Tour. Chas-chás. Eso es que ha vuelto Alberto Contador. Es como un salmón, siempre río arriba, cuesta arriba, saltando obstáculos, sanciones y dudas. Contador, como los salmones, está destinado a regresar a su origen, sea río o montaña. A saltos. Hasta siete veces saltó en los siete kilómetros desde Eibar hasta la meta del Santuario de Arrate. El ciclismo le echaba de menos. Con Contador, la Vuelta ya sabe quién cuenta: primero él y luego los tres únicos que soportaron sus sacudidas: Valverde, que encima ganó la etapa, 'Purito' Rodríguez y Froome. Cerca -llegaron a 6 segundos- están Igor Antón, Intxausti, Gesink, Mollema, Talansky y Capecchi. Algo más lejos, Cobo (cedió 50 segundos). Y muy lejos ya, Menchov (1.52), De Gendt (2.07), Nairo Quintana (2.57) y Vandenbroeck (3.23). Chas-chás. Ya suena la tijera de Contador.
Y eso que no cortó lo que quiso. Quería la etapa y se quedó sin ella y sin bonificaciones. Valverde se llevó la meta, el liderato y los 12 segundos del ganador; 'Purito' se conformó con 8, y Froome con 4. Contador, cuarto en Arrate, no ganó nada. O sí: ahora ya saben todos que su tijera ha vuelto. Tiene tres semanas para cortar la Vuelta a su medida. Entró enfadado por la bonificación y la etapa perdidas. Pero no tan cabreado como 'Purito' Rodríguez. Bramaba el catalán: se hubiera dado un puñetazo en su misma cara. «No he perdido por débil, sino por estúpido», maldecía. Humo. 'Purito' quemado.
El ciclismo es una ciencia inexacta. Dice la teoría que quien entra primero en la última curva del descenso hacia Arrate siempre gana. 'Purito' conoce bien ese tratado. Lo cumplió al pie de la letra. «Lo he hecho perfecto». Tras aguantar a Contador en los cinco eléctricos kilómetros de la subida, le quedaba vigilar a Valverde en el kilómetro y medio de bajada hasta el Santuario. 'Purito' se desenvuelve bien en trances así. Con calma. Con astucia. Buscó hueco en un costado de Varverde y conquistó esa curva final. «Me ha dado un poco de miedo», se justificó Valverde. El que frena suele perder.
Como Contador, Valverde ha estado un tiempo desterrado de su deporte. Sancionado. Y le ha costado volver a ser Valverde. Soportó bien el exilio. Más le ha costado reencontarse. Deprimido por no ser quien fue. El pasado Tour fue un calvario. Acribillado por las caídas. Siempre lejos del podio. Pensó en rendirse, en la retirada, pero arrastró su cruz hasta el final. Y acabó bien: con victoria de etapa en Peyragudes, en los Pirineos. «Ahora he vuelto a disfrutar del ciclismo», dijo. Y se alistó para pelear en una guerra a la que no había sido convocado: la Vuelta. «No estaba en mi calendario», recordó ayer, el día que se vistió de líder y ganó en Eibar. Ni tenía que haber corrido esta carrera ni, según la teoría de la última curva, tenía que haber ganado ayer. Otra teoría falsa.
«Lo siento, 'Purito'», le dijo a su víctima nada más cruzar la meta. 'Purito' no daba crédito. Valverde, pese a ceder por miedo en la curva, le había remontado. Tan claro lo vio el catalán que dejó de dar pedales en los cinco metros finales. Lo justo para que Valverde le arrebatara el premio por milímetros. «Estúpido, soy un estúpido», se atizaba 'Purito'. Trataba de consolarle su verdugo Valverde: «Lo siento. También la merecías tú...». Cierto. La merecieron cuatro: Valverde, 'Purito', Froome y, sobre todo, el que más la buscó, Contador. El que menos sacó en otra etapa confiscada por el calor.
Ritmo infernal
«Yo vengo de África. Es como estar allí», resumió Froome. Calor en el aire y en el asfalto. Una etapa tan corta con un final así, en la abarrotada cuesta de Arrate, es siempre enemiga del ciclismo aburrido. La fuga, al poco de salir de Oyón, de Gilbert, Irizar, Lighaar, Riblon, Sijmens y Zeits, llegó hasta la puerta de Arrate. A ese embudo donde no caben todos los nervios. El Sky de Froome entró primero. «Ha sido un ritmo infernal», comentó el sudafricano de pasaporte británico. La marcha que su equipo impuso.
Un kilómetro de Arrate bastó para dejar la Vuelta en 20 dorsales. Cuesta arriba, río arriba. Ahí aparecieron dos ciclistas que corren tras cumplir sanción: primero, cuando su compañero Castroviejo ya cedía el liderarto, saltó Valverde. Descorche. Enseguida vino el primero de los siete ataques de Contador. El ansioso. Seis meses encerrado en su sanción, golpeándose la cabeza con los barrotes, acumulando bilis. Tenía ganas de amontonar víctimas. La montaña es su mejor refugio. Pero ayer no tuvo monte suficiente. 'Purito', fácil, le cogió siempre. Como Valverde, que se descarta para luchar por la Vuelta, que dice que está demasiado castigado, que ha corrido ya 60 días este año... Y como Froome, el rival al que más le costaba encajar los latigazos de Contador. «No me puse nervioso -aseguró-. Sabía que a ritmo le iba a coger. Sé que voy a ir a más en esta Vuelta». Eso dice también Contador. Si aciertan, será una Vuelta fantástica, de tijeretazos. Así empezó ayer en el puerto de Arrate.
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Alejandro Valverde se impone por milímetros a 'Purito' Rodríguez. Foto: Reuters

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