Un infierno. En eso se convirtió ayer la partida de Rabosina, en el término municipal de Torremanzanas. Un devastador incendio forestal, alimentado por la ola de calor, provocó la muerte de un miembro de los equipos de extinción y la hospitalización de otros tres, uno de ellos con graves quemaduras. El servicio de emergencias 112 recibió el primer aviso sobre la existencia de fuego a las 12.51 horas. Al cierre de esta edición, se desconocía la estimación de la superficie quemada.
Las llamas, que afectaron a un paraje de pinar adulto, pudieron tener su origen en la avería en el motor de un coche, según informó el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, en declaraciones realizadas desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA). Un fallo mecánico que habría provocado una llamarada al abrirse el capó. Fuentes del Consorcio Provincial de Bomberos señalaron que el siniestro tuvo lugar en una zona cercana a otra que hace unas semanas ya se vio afectada por el fuego. De hecho, las llamas se extendieron desde el término de Torremanzanas a espacios de los municipios vecinos de Benifallim y Penáguila.
El propio conseller reconoció que una persona había muerto mientras trabajaba en la extinción, aunque no quiso precisar si es bombero o brigadista. Eso sí, lamentó profundamente la pérdida y expresó su pésame a la familia y amigos del fallecido, así como su apoyo y solidaridad. También el presidente de la Generalitat Valenciana se desplazó anoche hasta el lugar para mostrar su solidaridad y conocer 'in situ' lo ocurrido..
Niños desalojados
En cuanto a los heridos, dos de los profesionales fueron trasladados al Hospital General de Alicante, mientras que el tercero fue ingresado en el Hospital Virgen de los Lirios de Alcoy. Castellano reconoció también que se desalojó por prevención un campamento ocupado por unos 130 niños que estaban en la finca de recreo Los Castellanos.
Casi una veintena de medios aéreos, nueve brigadas, cinco autobombas, cinco vehículos de bomberos y una sección de la Unidad Militar de Emergencias (UME) trabajaron a lo largo de la jornada para controlar el fuego. En camino había otra para sumarse a labores, tal y como especificó el conseller. Gran parte de estos recursos seguían anoche en el monte para intentar controlar las llamas.
Los medios movilizados trabajaron intensamente en la cabeza del incendio para evitar que se ampliara la superficie afectada. De hecho, el fuego estaba anoche prácticamente perimetrado, según avanzó el titular de Gobernación del Ejecutivo valenciano.
La UME desplazó 130 efectivos, con el apoyo logístico de 12 autobombas, cuatro camiones nodrizas, varios medios aéreos, un vehículo de maquinaria pesada y una brigada forestal con dos helicópteros, según fuentes de la Delegación del Gobierno en la Comunitat. La propia delegada, Paula Sánchez de León, acudió al Puesto de Mando Avanzado, establecido en la Casa de Cultura de Torremanzanas, entre otras autoridades.
Vecinos de Torremanzanas confirmaron que la carretera comarcal que enlaza esta localidad con Benifallim fue cortada al tráfico rodado. Algunos testigos insistieron en que el incendio se habría originado en una finca conocida como Los Castellanos. Otros apuntaron que el «olor a quemado y a humo se sentía» en todo el pueblo, ya que, según reseñó, provocó una «densa columna de humo».
Por su parte, la Generalitat envío a la zona tres vehículos del Servicio de Asistencia Médica Urgente (SAMU) y dos del Servicio Vital Básico (SVB), así como un helicóptero medicalizado.
El segundo en 48 horas
Este incendio en el interior de la comarca de L'Alacantí se sumó al originado el sábado en una zona de matorral de la localidad de Llíber, al norte de la provincia, que permanecía ya en la mañana de ayer estabilizado y sin llamas. Sin duda, una advertencia para que se extremen las precauciones.
La Generalitat mantiene para hoy el nivel 3 de preemergencia, riesgo máximo de incendios forestales, en toda la Comunitat Valenciana debido a las altas temperaturas, que pueden alcanzar los 38 grados en el interior de la Comunitat.
Se prevé que a partir de hoy las altas temperaturas que ha provocado la masa de aire caliente llegada del norte de África remitan de forma significativa, lo que supondría todo un alivio para los equipos movilizados para extinguir las llamas en Torremanzanas y zonas forestales limítrofes.