Tres días van a durar las obras para reponer casi tres kilómetros de hilo de cobre -concretamente 2.998 metros- para reparar de forma definitiva la catenaria que resultó dañada en dos tramos de la avenida Juan de Borbón a consecuencia de sendos enganches de camiones que atravesaron la calzada con la pluma levantada.
Los incidentes se produjeron el pasado 12 de noviembre, junto a la glorieta de la Escalera, cerca del cruce de Churra, y el 6 de junio en un tramo próximo a la rotonda Brigada Paracaidista. Aunque con carácter inmediato se procedió al arreglo provisional de la catenaria para poder continuar el servicio, era necesario acometer la reposición del hilo de cobre, ya que mantener de forma prolongada la catenaria empalmada perjudica al pantógrafo, a través del cual se recibe la energía eléctrica. De ahí que fuera necesario sustituir los cantones (tramos de catenaria sin ningún empalme intermedio) por un nuevo tramo, sin hacer remiendos.
Las obras comenzaron en la madrugada del viernes al sábado y se prolongará durante las jornadas de hoy y mañana para que el servicio de tranvía pueda quedar restablecido con total normalidad a partir de las 6.50 horas del martes, con salida desde Nueva Condomina.
Para garantizar la celeridad en la ejecución de la obra están trabajando, por turnos, pero durante las 24 horas, cuatro brigadas con 19 operarios, además de un responsable de equipo más un coordinador, supervisado todo por Ramón Garrigosa, responsable de mantenimiento; Santiago Molina director técnico y Severiano Arias, gerente de Tranvía de Murcia.
Las obras corren a cargo de Caito, empresa especializada encargada del mantenimiento, que es una unión temporal de empresas (ute) formada por Comsa y FCC, como en la sociedad Tranvía de Murcia.
Ayer por la mañana, los operarios trabajaban en el tramo de catenaria más próxima a la plaza Brigada Paracaidista. Para ello utilizaron sendos vehículos bivial, llamados así porque sirven tanto para circular por las vías del tranvía como por la calzada. Este tipo de vehículo va dotado de una plataforma y una pluma para levantar materiales, y a bordo del mismo van las bobinas de hilo de cobre. En total se van a utilizar tres rollos, dos de 1.100 metros y uno de 1.200, para reponer la catenaria. El hilo, según explicó a 'La Verdad' Ramón Garrigosa, «se tensa a 900 kilos de peso mediante contrapesas. El hilo va a las poleas y al interior del poste donde van las contrapesas. Hay que tensionar de forma correcta -continúa explicando- porque en invierno el cobre se contrae y en verano se dilata y estas variaciones de tensión tienen que asumi lar las contrapesas».
Tres derribos en 7 meses
Santiago Molina y Ramón Garrigosa advierte de que Murcia está por encima de la media en enganches con camiones pluma, ya que frente a uno cada dos años, en Murcia se han producido tres en siete meses (los dos citados y otro en la lanzadera de Guadalupe).
Aunque solo hubo daños materiales, los responsables de Tranvía de Murcia advierten del peligro que supone derribar el hilo de la catenaria, que va a 750 voltios de corriente continua, en el caso de que cayera sobre personas.
En el tramo de catenaria próximo a la rotonda de la Escalera tendrán que sustituir 522 metros en vía 1 -la que baja de Nueva Condomina- y otros 499 metros en vía 2. El coste estimado de la reparación es de 92.565 euros. Por lo que respecta a los otros tramos de catenaria, más próximo a la rotonda Brigada Paracaidista, hay que colocar 944 metros de catenaria en vía 1 y 1.033 en vía 2. Esta reparación se estima en 81.500 euros, por lo que el total de la obra se aproximará a los 174.000 euros, coste al que tendrán que hacer frente los seguros de los camiones implicados.
La energía llega al tranvía a través de 6 subestaciones que inyectan la corriente a la catenaria y el pantógrafo transmite la energía desde la catenaria al tranvía. Hay seis subestaciones, todas enterradas excepto las de La Ladera y la de Carreforu Zaraiche, porque fue la primera que se hizo para dar servicio al tramo cero o experimental del tranvía. Las cuatro que están soterradas se ubican bajo la Glorieta de la Escalera, en Juan de Borbón frente al cuartel de la Guardia Civil, en la Glorieta del Sueño Esférico (Terra Natura) y en Guadalupe.