La tecnología española pisó ayer Marte. La antena de alta ganancia, a través de la que se transmitirán todos los datos científicos e imágenes recopilados por 'Curiosity', y la estación meteorológica del todoterreno han sido diseñadas, desarrolladas y montadas en nuestro país. «Hemos trabajado muy bien con los españoles. Son gente muy capaz», destacaron ayer responsables de la misión desde el JPL.
La estación de monitorización ambiental (REMS, por sus siglas en inglés) ha sido desarrollada por el Centro de Astrobiología (CAB, INTA-CSIC) y la empresa Astrium-CRISA. El director del CAB e investigador principal de REMS, Javier Gómez-Elvira, confirmó por videoconferencia que el instrumento español se activará «mañana mismo» (por hoy), aunque luego se volverá a apagar unos días durante el chequeo del 'rover' que efectuarán los técnicos de la NASA. «Hasta dentro de unos nueve a diez días, REMS no comenzará a operar de manera rutinaria», indicó Paz Zorzano, investigadora del proyecto. Este instrumento medirá la temperatura, la presión, la humedad relativa, el viento y, por primera vez en la historia, la radiación ultravioleta del entorno marciano.
Además, las firmas Astrium-CASA y SENER han fabricado la antena de alta ganancia gracias a la que 'Curiosity' mandará la información de sus diez instrumentos a la Tierra. «Se trata de una nueva tecnología de antena que ocupa y pesa muy poco -unos 400 gramos-, pero puede transmitir directamente -sin necesidad de pasar por ningún orbitador- gran cantidad de datos», destacaba ayer Carlos Montesano, jefe del departamento de antenas de Astrium-CASA.
Cuando el todoterreno esté orientado hacia nuetro planeta, la pequeña antena enviará los datos a las tres gigantes -de 70 metros de diámetro- de la Red de Espacio Profundo de la NASA: la de Robledo de Chavela (Madrid), la de Goldstone (California) y la de Camberra (Australia). En el momento del aterrizaje, 'Curiosity' estaba en la 'cara oculta' de Marte, por lo que las señales no se han transmitido por la antena de alta ganancia, sino a través de las sondas que orbitan el planeta rojo.
Este es el motivo por el que las primeras fotografías de Marte son de baja calidad, aunque han servido para confirmar que el 'rover' se encuentra ya operativo. Las imágenes de alta resolución llegarán en horas o pocos días, según empiece a operar la antena de alta ganancia.