«Con la fijación del horario de las sesiones plenarias de mañana, el alcalde priva a varios concejales, entre ellos a Salvador Alarcón, de Izquierda Unida, de su derecho y deber del cargo para el que fue elegido por el pueblo de Fortuna, a asistir a las sesiones plenarias, defender sus iniciativas y ejercer en este órgano colegiado el control del gobierno municipal». Éste es parte del extracto de la denuncia que IU ha formalizado en el Juzgado de lo Contencioso Administrativo para cambiar el horario matutino de los plenos y que éstos se celebren por la tarde.
Durante la actual legislatura, el horario matutino de los plenos ha sido caldo de cultivo para la polémica entre IU y el equip popular que encabeza Matías Carrillo, debido a que, tal y como expone al juzgado la denuncia, «la fijación de las sesiones plenarias en horario de mañana, le impide al portavoz de IU, Salvador Alarcón, asistir a las mismas, colculcando el derecho y el ejercicio del cargo público que le fue encomendado por los electores de Fortuna».
La denuncia se produce después de que en el Pleno del 29 de noviembre de 2011 el PP tumbase, con siete votos, una moción de IU «para modificar el horario de las sesiones plenarias, ante la dificultad extrema de asistir a los plenos». Todo ello, debido a que Salvador Alarcón es perito médico y debe acudir a los actos judiciales en horario de mañana para ejercer tales funciones.
La propuesta solo contó con los votos a favor del PSOE y uno de IU, ya que ni siquiera el propio Alarcón pudo asistir y votar en ese Pleno. Durante parte de la legislatura IU solo está contando en los plenos con la presencia de un concejal, Juan Carlos Pagán, pese a que en las pasadas municipales lograron dos ediles. Esto agudiza su minoría en el plenario, por lo que finalmente han optado por la vía judicial.
El letrado Joaquín Dólera argumenta en la denuncia que «el alcalde ejerce la potestad de convocatoria de Pleno, que le viene atribuida por ley, para evitar que asistan al pleno algunos concejales de la oposición». Pero lo cierto es que, según fija la Base del Régimen Local, solo el regidor es el que puede decidir el horario de las sesiones plenarias. La denuncia recuerda a la Sala que «entre 1979 y 1999, todos los plenos del Ayuntamiento se celebraron en horario de tarde», justo hasta la llegada a la alcaldía de Carrillo.