«Un modelo a seguir». Ese será el abanderado español en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Londres según la definición del presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco. El elegido para sustituir a Rafael Nadal para representar a España en la inauguración de los Juegos será Pau Gasol, modelo deportivo y rostro identificativo de la edad de oro del deporte español. «La decisión ha sido unánime. Veinticinco de los 25 miembros de las federaciones hemos estado de acuerdo con la decisión», explicó Alejandro Blanco. Según el presidente del COE, la proposición no siguió las normas habituales porque «a veces es más importante la trascendencia del deportista».
Durante la madrugada del jueves al viernes se fraguó el cambio de abanderado tras la ausencia de Nadal. «El deportista más internacional era Rafa. Ahora hemos debatido y el que mejor representa los valores del deporte y de la competición y es un referente en el ámbito deportivo y en el olimpismo es Gasol», argumentó Blanco. Pau no tardó en pronunciarse tras hacerse oficial la noticia. El jugador de la NBA publicó en su cuenta de Twitter que estaba muy feliz por la noticia. «Es uno de los mejores momentos de mi carrera. Gracias a las federaciones y al COE. Es un gran honor poder llevar la bandera de nuestro país», anunció el deportista. El pívot de Sant Boi ganó un Mundial (Japón, 2006), donde fue elegido mejor jugador del torneo, se colgó la plata en los últimos Juegos (Pekín 2008) y cuenta con dos anillos de campeón de la NBA (2009 y 2010).
La medida resultó obligada después de la renuncia del tenista por una lesión de rodilla que arrastra desde hace meses. En menos de 24 horas el COE se decidió por un gran amigo del balear. De hecho, el tenista español se unió a las felicitaciones por la decisión del COE y publicó también en la red de los 140 caracteres: «Me alegro mucho de que seas el abanderado. Un referente y un gran ejemplo para todos, te lo mereces». Gasol devolvió los halagos: «Pese a que sea consecuencia de la lesión de Nadal y de su ausencia, estoy muy emocionado».
Los primeros nombres que se barajaron para ser abanderados de la delegación española fueron los de los regatistas Iker Martínez y Xabi Fernández. Ambos disponían del mejor palmarés olímpico, requisito indispensable hasta el momento para cumplir esa función. Sin embargo, el COE optó por establecer una serie de medidas que impedían que ambos deportistas fueran la primera opción. El abanderado debía ser «el deportista participante, con mejor palmarés, presente en los Juegos el día de la inauguración, que haya obtenido su clasificación y que no haya sido ya abanderado en unos Juegos». Los navegantes debían competir en Weymouth y Portland, la sede olímpica de vela, a 200 kilómetros del estadio, por lo que quedaban eliminados por estos requisitos. Aunque Iker y Xabi se ofrecieron a cambiar su preparación para ir a Londres, el COE se decidió por Nadal. No obstante, tras la renuncia del tenista, enviaron un comunicado en el que declinaban la posibilidad de ser abanderados para poder concentrarse en su competición. «Unos Juegos son unos Juegos y no estaría bien aceptar esa responsabilidad si pensamos que puede llegar a perjudicarnos deportivamente», explicaron los deportistas. De este modo renunciaron a su segunda oportunidad.
El otro candidato a sustituir al mallorquín era el piragüista Saúl Craviotto. «Por un momento me había hecho ilusiones, pero ahora vuelta a la realidad», reflejó el deportista a través de su Twitter cuando se enteró que había sido descartado.
Pau devuelve al baloncesto a una posición relevante en el mundo del olimpismo. Desde que Epi fuera el último relevo de la antorcha olímpica en Barcelona'92 ningún baloncestista había llevado sobre sus hombros una tarea de alta representación. Gasol portará la bandera el próximo 27 de julio en Londres en cabeza de la delegación española. Para el COE será la mejor publicidad: «Tener al mejor deportista, nos da una imagen ante el mundo».