El Grupo Municipal del Partido Popular logró hacer buena su doble estrategia de ayer ante el Pleno del Ayuntamiento por su propia iniciativa y por la falta de respuesta de la oposición. Por un lado, consiguió el voto unánime de la corporación a su propuesta de suprimir la paga extra de Navidad, y reducir los sueldos de los veintisiete concejales y el personal directivo del Gobierno municipal del 3% al 8%, así como la subvención a los grupos políticos un 20%. Y además, logró mantener a todos los cargos 'a dedo' sin necesidad de justificar sus funciones y salarios.
Ningún grupo de la oposición planteó una moción para suprimir los puestos de directores generales, coordinadores generales y otro personal de confianza. Tampoco, pese a las peticiones de los sindicatos municipales y de colectivos sociales, formuló una pregunta para forzar a que el Gobierno local se retratara sobre estos polémicos empleos, que cuestan unos 450.000 euros al año. El ahorro calculado por el PP con sus nuevas medidas de recorte se quedan en 170.000 euros.
A tenor de la declaración final del concejal portavoz Francisco Espejo, portavoz el grupo que sostiene con mayoría absoluta al Ejecutivo de Pilar Barreiro, el equipo de gobierno salió además de la sesión ordinaria con la sensación de haber dejado la pelota en el tejado de sus adversarios políticos. Porque, tras destacar la «responsabilidad» y «solidaridad» de Barreiro al renunciar a su paga de 1.425 euros por cada Pleno municipal que preside (una cantidad que completa su sueldo de diputada nacional), invitó a algunos concejales de la oposición a seguir los pasos de la regidora y renunciar a una de las dos asignaciones.
No dijo nombres, pero fuentes del PP indicaron que aludió a los ediles socialistas Ana Belén Castejón y César Delgado, y al portavoz de Izquierda Unida-Verdes Cayetano Jaime.
Reto a PSOE e IU
Explicaron que Castejón cobra una nómina como trabajadora del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea Regional y dietas por asistencia a reuniones oficiales del Ayuntamiento; Delgado es funcionario del Ayuntamiento de Mazarrón y también percibe dietas por sesiones municipales; y Moltó recibe una pensión por incapacidad física para desarrollar su actividad profesional y las mismas dietas que los citados ediles del PSOE.
«Aquí hay concejales que cobran de distintas administraciones y distintos fondos y pensiones. Yo no voy a cuestionar la legitimidad de esos sueldos. Parto de la base de que todo el mundo tiene que cobrar por su trabajo, porque es digno. Pero algunos de ustedes llevan meses cuestionando uno solo de esos casos: el de la alcaldesa. Antes de hacerlo tendrían que preguntarse si en sus grupos hay personas en las mismas circunstancias. Cada uno tenemos en nuestros grupos personas en las mismas circunstancias. Y la única persona que ha sido coherente ha sido la alcaldesa», argumentó Espejo. El portavoz popular argumentó que «la dignidad de un cargo no depende del sueldo que se cobre», pero debe haber un sueldo. Y pareció defender la doble tarea de Barreiro en Cartagena y Madrid al hacer hincapié en que «no es indigno que una persona que dedica muchas horas durante todos los días a desarrollar una labor tenga una compensación económica».
Aunque no pudieron hacerlo porque Espejo se guardó esta puya cuando la oposición ya no tenía derecho de réplica, desde PSOE e Izquierda Unida-Verdes hicieron ver tras el Pleno que la situación de Barreiro y la del resto de ediles con dos tipos de ingresos no son comparables, porque hay una diferencia económica muy grande.
Salarios no comparables
Así, indicaron que mientras los ediles cuestionados por el PP tienen sueldos equiparables a los de cualquier ciudadano, Barreiro cobra de forma mensual unos 5.700 euros. Los conceptos por los que recibe esta asignación son, según datos del parlamento, éstos: sueldo de diputada, 2.813,87; una cantidad similar por la extra de julio; complemento como vicepresidenta de la Comisión de Defensa, por gastos de representación, 1.046,48 euros; e indemnización por gastos para los diputados de fuera de Madrid, 1.823,86 euros. También tiene derecho a la cobertura por gastos de transporte, ordenador portátil, teléfono móvil y aportación para la pensión.
Fuentes del grupo popular rebatieron que el nivel de responsabilidad y representación de Barreiro son superiores, y de ahí la diferencia económica.
Antes de que su nombre fuera uno de los insinuados por Espejo, Cayetano Jaime defendió que los concejales se queden como los funcionarios sin extra de diciembre, aunque sea una medida «injusta», perjudicial para el consumo y que se toma sin legitimidad al saltarse la autonomía municipal.
Pero añadió que no se podía plantear un recorte a los ediles y otro adicional a su personal de apoyo, como había hecho el PP, porque supone un doble castigo para esos empleados de los grupos políticos y una merma para el trabajo de control del Gobierno por parte de los ediles de la oposición.
Personal eventual
«Aquí parece que yo tengo que tener el don de la ubicuidad. Tengo que tener la capacidad de estar en una comisión, de irme a la vez a una reunión a Los Belones, y a la vez de coger el teléfono y a la vez registrando las iniciativas... miren: no es posible».
De inmediato, la alcaldesa tomó la palabra y dijo que había un error al redactar la moción del PP y que al personal eventual de los grupos políticos no se le reducirá el sueldo un 3%. Se quedarán sin extra como el resto de empleados públicos.
Respecto a la «indemnización» a Barreiro, como ésta presentó en el Registro su renuncia a esta dieta antes del Pleno de ayer este mes cobrará por tres plenos unos 2.850 euros y no 4.500 euros. En declaraciones a los periodistas, la regidora destacó el «gesto de solidaridad» de la corporación con los funcionarios.
Barreiro defendió las medidas económicas de Rajoy, porque si bien son «difíciles y antielectorales» son imprescindibles, porque entre otras cosas no hay dinero para «pagar a funcionarios ni las pensiones».