Diez años viendo desde abajo cómo evolucionaba la construcción del Parador Castillo de Lorca que se alza junto a la alcazaba, y ayer, por fin, las instalaciones se abrieron a todo el mundo en la primera de las jornadas de puertas abiertas programadas. Había, claro está, mucha expectación. Unas 1.000 personas, según la dirección del establecimiento hotelero, lo recorrieron.
Lo que más interés despertó fue la suite, de unos 80 metros cuadrados, que cuenta con cama con dosel y desde la que se pueden contemplar unas excelentes vistas de la ciudad y del espacio expositivo de la sinagoga, del siglo XV, situada dentro del recinto, la única que no ha sido profanada por ninguna otra religión al permanecer sepultada. «La gente pregunta mucho por el 'spa' y está impresionada por la decoración que combina elementos antiguos y modernos», señaló Jorge Catalán, gobernante del hotel que guía a los visitantes por las instalaciones.
Miguel García aprovechó su día libre en la fábrica para conocer el Parador con su mujer y sus dos hijos y Pilar López hizo una parada en la ciudad en sus vacaciones por el sur de España. «Somos de San Sebastián y tras la desgracia de los terremotos del año pasado, que vivimos a través de los medios de comunicación, hemos querido ver que la ciudad remonta con esta obra maravillosa».
«A la gente le está encantando, estamos muy contentos», señaló el director del Parador, Juan José Asensio, «están impresionados por su magnitud y por lo bien integrado que está dentro del entorno natural en el que se ubica. Para nosotros es muy gratificante la aceptación, sobre todo de los lorquinos».
El Parador funciona al 50% de momento. Solo 38 de las 76 habitaciones están disponibles, pero estuvieron al completo el pasado fin de semana cuando el hotel abrió sus puertas. «Los clientes eran principalmente de la zona de levante, aunque también reservó gente de Madrid y algunos extranjeros, fundamentalmente franceses e ingleses», señaló el director. Además, se alojaron en el hotel «algunos lorquinos que no quisieron perder la oportunidad de estrenar el Parador».
Buenas previsiones
Según Asensio, «la próxima semana comenzarán a funcionar el 'spa' y la piscina» y calculan que a primeros de agosto todas las habitaciones estarán disponibles.
La plantilla la conforman 40 trabajadores pero «irá aumentando conforme el hotel coja su ritmo». La dirección calcula que los meses de verano serán más flojos. «Vendrán clientes de paso pero a partir de septiembre esperamos que las reservas aumenten».
Las previsiones son «fantásticas», señaló Asensio, ya que pese a que el Parador solo lleva unos días abierto «tenemos multitud de eventos reservados» como bodas, comuniones, reuniones de empresa y pequeñas celebraciones familiares.
Para el director del hotel, la apertura de las instalaciones «va a ser un motor dinamizador del turismo en la ciudad por la promoción que se está haciendo a nivel internacional». Además, la materia prima que están utilizando en el restaurante y parte del mobiliario es producto local «y también los puestos de trabajo que hemos creado».
Hoy se celebrará la segunda de las jornadas de puertas abiertas programadas por el Parador en horario de 10 a 14 horas y de 18 a 20 horas con visitas guiadas por las instalaciones.