Sorpresa mayúscula. Quique Pina no formará parte del proyecto del Real Oviedo, a pesar de que el alcalde de la ciudad había llegado a un acuerdo con él, de que Pedro Cordero ya tenía a una docena futbolistas fichados y de que Lucas Alcaraz estaba preparado para viajar este pasado fin de semana a la capital asturiana y convertirse hoy mismo en el entrenador del conjunto oviedista. Las conversaciones que mantuvieron durante el viernes y el sábado el empresario murciano y el nuevo presidente de la entidad azul, Toni Fidalgo, no permitieron llegar a un acuerdo.
Según el mandatario ovetense, el agente de jugadores y presidente del Granada «no aceptó las condiciones que estoy obligado a poner por la situación económica del club». Por lo tanto, la gestión deportiva del club para la próxima temporada no será asumida por Pina, que ya había elegido al cartagenero Pedro Cordero como su hombre de confianza en el club.
Las conversaciones entre Pina y Fidalgo se iniciaron el mismo jueves por la noche y finalizaron el sábado por la noche, cuando las dos partes se mostraron inflexibles en sus planteamientos. La opción planteada por el presidente azul fue que el club pondría a su disposición un presupuesto para la plantilla acorde con la situación económica de la sociedad, que podría rondar los 700.000 euros.
Como esa cantidad era considerada insuficiente por Pina, se le planteó que él se hiciera cargo de la cantidad restante hasta completar el presupuesto que considerase oportuno y, en caso de ascenso a Segunda División, el Oviedo le pagaría esa partida. Las inversión que barajaba Pina para la composición de la plantilla rondaría el millón y medio de euros.
Además de la cantidad fija que le ofrecía el club, el empresario murciano solicitó la recaudación de la fase de ascenso y una parte de los ingresos por socios y taquilla que, entendía aumentarían, gracias a la presencia de un equipo competitivo. Él aseguraba que 'su' Real Oviedo acabaría la competición en el primer puesto de su grupo.
Fidalgo explicó al diario 'El Comercio' que «la única fórmula que nos parece adecuada es la de establecer un fijo y un variable por objetivos, sabiendo que el único objetivo sería el ascenso». En definitiva, el presidente del conjunto carbayón entiende que esta operación conllevaba un riesgo que «el Oviedo no está en condiciones de asumir», ya que considera que la estabilidad del club pasa por ajustar ingresos y gastos.
Tras las fallidas negociaciones con Pina, Toni Fidalgo reconoció que hay que analizar con detalle las posibilidades y espera anunciar hoy mismo la decisión que se toma para la gestión de la parcela deportiva, que estará condicionada por la situación económica.
Al club ovetense han llegado propuestas similares a las de Pina de grupos de representación, aunque la opción que más cuerpo está tomando es la contratación de un entrenador con cierto prestigio y conocedor del mercado que haga las labores de director deportivo.