Cuatro de las cinco reses bravas de la ganadería Pedro Merenciano se escaparon durante la vereda, por la que bajan campo a través desde la Casa de Cristo hasta la localidad. Sobre las ocho de la mañana, a solo una hora de entrar el encierro por la carretera de Calasparra, cuatro reses -dos rojizas y dos negras- se separaban de los cabestros y caballos, iniciando una carrera vertiginosa por la carretera de San Juan hasta la puerta del Ayuntamiento. Las reses entraron por la carretera de San Juan, abarrotada de público, a gran velocidad y -por suerte- sin causar ningún incidente.
El mayoral de Pedro Merenciano, Domingo 'El Ceheginero', que pronto estrenará ganadería propia, galopó junto a las reses y las recluyó en las inmediaciones del Ayuntamiento. La rápida desbocada de las reses, que realizaron un trayecto de dos kilómetros, se dio por finalizada gracias al mayoral, algunos vecinos, Policía Local y Guardia Civil. El ganado, ya controlado, bajó en sentido inverso, por la carretera de Calasparra, abarrotada de espectadores, para volver a subir en encierro junto con los cabestros. El bravo ganado, durante su suelta en el recorrido habilitado, ocasionó un varetazo a un espectador y una caída de un joven que se fracturó la muñeca y un hombro. Las reses estuvieron durante toda la mañana protagonizando carreras imprevistas y embestidas rápidas.
Las reses de Merenciano, durante su suelta, provocaron un varetazo a un espectador (ver secuencia fotográfica) y la caída de un joven, que se fracturó la muñeca y un hombro.
A medianoche de ayer tuvo lugar el tradicional castillo de fuegos artificiales, que iluminó el casco antiguo de la localidad. Esta mañana se celebra el segundo encierro infantil, a cargo de la Asociación Taurina Al-Limón y, por la tarde (18 horas) el penúltimo encierro, donado por una peña local, con cinco reses bravas de la ganadería La Remonta.
La Mayordomía, protagonista
La Mayordomía la configura cada año un grupo de peñistas, y es la encargada de organizar el orden de festejos; cabalgata de reyes, carnaval, compra de reses bravas, encierros, actuaciones y otros eventos. Además del presupuesto público, la mayordomía recauda dinero durante todo el año para dotar a las fiestas.
El equipo colabora de la mano de Ayuntamiento para que las fiestas salgan adelante. Juan Martínez, presidente de la Mayordomía, agradeció al pueblo el apoyo y confianza depositada en él y su equipo. Organizar las fiestas en plena crisis es difícil, pero «lo más importante, que es la vereda y los encierros, no han sufrido recortes gracias a dos peñas festeras que han donado dos encierros».