Dicho y hecho. El rector de la Universidad de Murcia, José Antonio Cobacho, solicitó la pasada semana mantener una reunión con algún representante de la Comunidad Autónoma antes del Consejo de Gobierno extraordinario de mañana, donde se aprobarán las Medidas de Reequilibrio Presupuestario de la Universidad de Murcia (UMU). Y ha obtenido lo que buscaba a través del consejero de Hacienda, Juan Bernal.
Ayer, ambos mantuvieron un encuentro para cifrar el montante de la deuda y consensuar un plan de pagos. Algo imprescindible, ya que el Consejo de este jueves y los recortes que previsiblemente se aprobarán -pluses de los cargos directivos de la UMU, jornada laboral del Personal de Administración y Servicios (PAS) y despido de profesores asociados del Personal Docente e Investigador (PDI), entre otras medidas-, no habrían tenido sentido sin aclarar antes cuál es la deuda real de la Comunidad con la UMU.
Un extremo que ayer quedó solucionado, según el rector Cobacho. «La reunión ha servido para clarificar bastantes cosas y sin matices. La Administración regional ha reconocido desde el primer euro hasta el último de la deuda con la Universidad».
Una cifra que se eleva a 55 millones de euros, «actualmente, y si nos atenemos a las fluctuaciones». Consensuado el montante de lo adeudado, lo siguiente fue acordar un plan de pagos. Y ayer se fijaron los mimbres, que servirán «para establecer un calendario». Ésta es la única cuestión que ha quedado sin resolverse, pero que se volverá a retomar la próxima semana.
Esta vez no intervendrán ni Cobacho ni Bernal, sino el 'staff' técnico de la Universidad de Murcia y de la Dirección General de Presupuestos, que serán los responsables de fijar las cantidades y los plazos de amortización de la deuda.
Por todo ello, ayer el rector avanzó que en el Consejo de Gobierno de mañana «vamos a tomar decisiones de ajuste presupuestario, que son insoslayables». Un anuncio que hizo que los comités de empresa laborales y las juntas de personal del PAS y PDI empezasen a mover ficha, y en breve emitirán un comunicado conjunto de protesta.
Pese a las tensiones que se prevén, la reunión con Bernal no ha hecho otra cosa que reafirmar las Medidas de Reequilibrio Presupuestario de la Universidad. Cobacho dijo que «el futuro está más claro y yo no tengo previsto irme. Es un momento complicado, pero tengo sentido de responsabilidad». El gerente de la UMU, Pedro Gálvez, también cerró filas aseverando que «el equipo rectoral está unido y no habrá dimisiones». Lo que sí habrá son recortes.