Más allá del centro comercial, que tiene vida propia, y después de que haya concluido la temporada de fútbol, dejando el estadio sin espectadores -los pocos que aún animan al equipo pimentonero-, Nueva Condomina parece una urbanización fantasma. Y no porque dé miedo, de forma literal, sino por el abandono que se percibe haciendo un recorrido por la misma.
La escombrera en que se ha convertido un solar que hay justo detrás de los bloques de apartamentos de Terrazas Green sigue igual, o peor, que hace un par de años cuando 'La Verdad' denunció el estado de desidia de esta urbanización que sus promotores -el propietario del Real Murcia, Jesús Samper y su cuñado, Juan Manuel Trujillo- concibieron inicialmente como una zona residencial de lujo. El solar aludido no solo sigue lleno de basuras, botellas y enseres abandonados, sino que ha sido pasto de varios incendios, el último hace solo unas semanas.
La zona de juegos infantiles apenas se vislumbra porque la maleza tapa su visión. Pero tampoco hay mucho que ver, ya que los balancines de los columpios ya no existen y los niños no pueden tirarse por el tobogán porque se ha caído parte de la estructura metálica.
Una de las cosas más curiosas es que delante de Terrazas Green, los vecinos han colocado una barrera casera con sofás, sillones, cartones y restos de pivotes de plástico para impedir el paso de vehículos. Una vez que el campo de golf quedó en agua de borrajas, y que la zona de juegos infantiles es impracticable, los vecinos han cortado el paso para evitar que los jóvenes se metan con los coches a hacer botelleo o a mantener relaciones sexuales, pese a lo cual entre la maleza se ven algunos preservativos.
Las zonas verdes no hacen honor a su nombre y las palmeras, con sus hojas resecas, encuadran una panorámica con el estadio al fondo que deja mucho que desear.
En Terrazas Green hay en estos momento más de 70 apartamentos alquilados. Los actuales dueños de la promoción, Ibercaja y la inmobiliaria Santa Ana, a la vista de que la situación económica no es favorable a la venta de pisos de lujo, ha optado por alquilarlos y en internet se anuncian pisos de 1 a 4 dormitorios, con spa, piscina, pistas de tenis y pádel y jardines desde 540 euros al mes. Varias parejas jóvenes, algunas con hijos, han optado por irse a vivir allí.
El interior de Terrazas Green es un oasis en el desierto. El césped cuidado y una piscina de aguas limpias te hace recordar que, en su origen, aquello iba a ser una urbanización de lujo. Fusia, una joven madre de dos niños de 2 y 3 años, lleva un año y dos meses residiendo en Terrazas Green, donde tiene alquilado un apartamento con opción a compra. Explica que no lleva a sus hijos al parque infantil «porque está abandonado, muy sucio y con matorrales».
El 'quid' de la cuestión sigue siendo a quién corresponde el mantenimiento de la urbanización: si al Ayuntamiento o a la entidad urbanística de conservación. Fuentes municipales aseguran que el Ayuntamiento solo ha recepcionado parcial y provisionalmente el mantenimiento de los viales desde el estadio hasta el centro comercial. Y, por parte de la entidad urbanística de conservación, que preside José Luis Cases, aseguran que «ya tenemos una sentencia definitiva que obliga al Ayuntamiento a hacerse cargo del mantenimiento».
La cuestión no es nueva y genera problemas, sobre todo cuando se celebran partidos de fútbol importantes, como cuando vino a Murcia el Real Madrid a jugar el partido de Copa en noviembre de 2010. A raíz de aquel partido, se generó tal acumulación de desperdicios en el entorno que amenazaba con convertirse en un problema para la salud. Para evitar llegar a ese extremo, el Ayuntamiento decidió en ese momento puntual ceder y ordenar la limpieza del entorno de Nueva Condomina, aunque eso sí, pidiéndole a la empresa Cespa que facturara el gasto por separado por si había que cargárselo a la entidad urbanística cuando se resolviera el contencioso.
La entidad urbanística de conservación, de la que forman parte no solo el centro comercial Nueva Condomina, sino las promotoras que han construido edificios y las que tienen solares, así como algunos bancos que también tienen propiedades en la urbanización, ha venido esgrimiendo un argumento legal para no realizar los trabajos de recogida de basura y limpieza viaria. Ésta, basándose en que quienes generan la suciedad en la urbanización no son los residentes y ni siquiera quienes acuden al centro comercial, sino sobre todo quienes van a ver los partidos de fútbol o algún otro evento como conciertos, decidió presentar un recurso contencioso-administrativo contra el acuerdo de la Junta de Gobierno de 9 de abril de 2008, por el que se acordaba aprobar definitivamente los estatutos de la entidad urbanística de conservación del plan parcial de Nueva Condomina.
El fallo del juez obligaba al Ayuntamiento a prestar los servicios de recogida de basura, saneamiento y alcantarillado. El fallo fue recurrido por los servicios jurídicos municipales.