El Valle de Escombreras es el lugar elegido por SKSol, empresa formada por la española Repsol y la coreana SK Lubricants, para instalar una fábrica de lubricantes para automóviles, que proveerá el 40% de la demanda europea y el 20% de la demanda mundial de estos productos.
La nueva factoría, que estará plenamente operativa después del verano de 2014, prevé facturar 510 millones de euros al año, lo que supone el 1, 9% del Producto Interior Bruto (PIB) de la Región.
El director general de Negocios de Repsol, Nemesio Fernández-Cuesta, y el vicepresidente de SK Lubricants, Jin Hur, presentaron el proyecto ayer, junto al consejero de Universidades, Empresas e Investigación, José Ballesta, ante el presidente regional, Ramón Luis Valcárcel. A la reunión también asistió el responsable de Industria de Repsol, Josu Jon Imaz.
«Un proyecto inteligente»
Ballesta destacó que se trata de «un proyecto inteligente porque SKSol engloba dos de las empresas de lubricantes más importantes del mundo, que han invertido 250 millones de euros en el mismo». Para el consejero, «se da un salto cualitativo y cuantitativo en la consolidación del Valle de Escombreras como el mayor polo energético de España, y por tanto en la dinamización de uno de los sectores más estratégicos que existen en la región, que es la energía».
La factoría producirá lubricantes de tercera generación, que permitirán reducir tanto el consumo de combustible, como la emisión de gases contaminantes a la atmósfera. Fernández-Cuesta explicó que el lubricante se fabricará con «materia prima producida en la refinería del Valle de Escombreras». El directivo de Repsol detalló que el producto «se tratará con hidrógeno para eliminar las características más nocivas del petróleo será sometido asimismo a un proceso industrial de desparafinado. Así se conseguirá un lubricante más moderno y, por tanto, de mayor calidad».
Por su parte, el responsable de la empresa coreana, Jin Hur, admitió sentirse orgulloso de este nuevo proyecto en el que se embarca su compañía, y señaló que Cartagena es «una zona estratégica para introducirnos en el mercado europeo».
Las obras de construcción de la planta comenzarán el próximo 17 de julio y se prolongarán hasta el tercer trimestre de 2014, cuando está prevista su puesta en marcha. La factoría, cuya planta base estará junto a las instalaciones de Repsol y ocupará 35.000 metros cuadrados, además de los 55.000 metros cuadrados para la zona de almacenaje en puerto, se construirá siguiendo las mejores prácticas internacionales de Ingeniería y cumpliendo los principios más exigentes en la política de medio ambiente y seguridad. Para levantar estas instalaciones se firmarán 60 contratos con un centenar de empresas murcianas, que serán las proveedoras técnicas del proyecto.
Dinamización de empleo
La fábrica generará 80 empleos directos, 80 indirectos, y hasta 900 en la fase de construcción, aseguró Ballesta, que se mostró satisfecho por la dinamización que supondrá para la zona de Cartagena.
Esta obra ha sido declarada como proyecto estratégico de la Región de Murcia por el Gobierno autonómico, por lo que los plazos de su puesta en marcha y ejecución se ven reducidos al 50%.
En la reunión mantenida entre varios miembros del Gobierno regional y los responsables de las compañías implicadas, el presidente Valcárcel ofreció todo el apoyo de su gabinete a la empresa SKSol por su contribución a la reactivación de la economía regional.