La Federación de Pequeño y Mediano Comercio, que agrupa a más de un millar de socios en todo el término municipal, pidió ayer que las zonas en las que se aplique la apertura comercial sin restricciones coincidan con las que concentran el mayor volumen de pernoctaciones hoteleras, sobre todo La Manga y la ribera sur del Mar Menor, dado que es ese índice turístico el que sustenta la iniciativa.
El marco legislativo estatal que permitirá a Cartagena ser la cabecera de un área de gran afluencia turística, con objeto de admitir la liberalización de horarios comerciales, se basa en el dato (hecho oficial ayer) de que hubo más de un millón de pernoctaciones en sus hoteles. Los municipios que superan esa cantidad están obligados a presentar un proyecto a su Comunidad Autónoma. Y los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) suministrados ayer a 'La Verdad' por el Ministerio de Economía y Competitividad indican que el indice de ocupación de cada plaza por noche de hotel fue de 1.027.848 el año pasado en el término municipal.
Lo curioso es que menos del 20% de esas estancias tuvieron lugar en establecimientos de la ciudad. Las cifras de la Asociación de Hoteleros de Cartagena indican que apenas hubo 180.000 en los negocios del sector que se encuentran entre la Rambla de Benipila y el Polígono Industrial Cabezo Beaza, de este a oeste, y del Puerto de Cartagena hasta Los Dolores, de sur a norte. Del 80% restante, la mayor parte tuvo que ver con la actividad turística de La Manga y la ribera sur del Mar Menor, admitieron fuentes de la COEC.
La playa y el casco antiguo
«Si esas cifras son correctas, lo único que tiene sentido es que se otorgue esa consideración de área de gran afluencia turística a La Manga y el litoral del Mar Menor. Y si se extiende esa consideración al turismo de cruceros, la zona de influencia sería la fachada marítima de la dársena de Cartagena y el casco antiguo, desde Héroes de Cavite hasta la plaza de España», indicó el presidente de la Federación de Pequeño Comercio, Antonio Sánchez Arenas.
Sin embargo, los planes de la Comunidad Autónoma son mucho más globales y se pretende dar un tratamiento igualitario a las grandes superficies del extrarradio y a los pequeños comercios del centro, extremo que rechazan desde la Federación. «Esa forma de legislar equivale a dejar entrar a los lobos, es decir las grandes empresas, en el establo de los corderos, que son los pequeños comerciantes», indicó Sánchez Arenas.
Tres días después de que el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, dio a conocer que Cartagena está entre las ciudades obligadas a afrontar una liberalización comercial, en el Ayuntamiento siguen a la espera de recibir instrucciones al respecto. Así al menos lo verbalizó el concejal de Comercio, Mariano García, El edil mostró en declaraciones a 'Onda Cero' su «total apoyo» al proyecto porque «pondrá a Cartagena al mismo nivel de otros grandes destinos en materia de compras» y permitirá «aprovechar la afluencia turística y evitar que nuestros visitantes se vayan sin comprar». A su juicio, esta medida es tan buena como lo fue la peatonalización del casco antiguo «que encontró oposición al principio y con la que todo el mundo admite ahora que está encantado». Sin embargo, García no avanzó qué área geográfica delimitará para permitir el incremento de los horarios de apertura de los comercios.
Desde la COEC también mostraron cautela. «Hemos pedido ya el texto del anteproyecto para saber a qué atenernos», indicó su secretario general, Juan Carlos García.
Una vez llegue la información requerida al Gobierno central, la patronal cartagenera reunirá a los miembros de su comisión de comercio para diseñar una estrategia. Por el momento, no solo está a favor de conceder ventajas a los establecimientos que quieran abrir más, sino que espera que esa circunstancia permita a Cartagena convertirse en el centro turístico y de compras de «todo el territorio que hay en cuarenta kilómetros a la redonda, y no sólo de su término municipal».
Aparte del aspecto turístico, la ley incluye que todos los establecimientos de hasta 300 metros cuadrados de superficie comercial podrán abrir sin restricciones.