Muchos peatones se sorprenderán en las próximas semanas cuando descubran el color original del pavimento que pisan cada día en Murcia. Por ejemplo, el granito de la Gran Vía no es grisáceo, como luce ahora, sino blanco y negro, y el de la Glorieta de España tampoco es oscuro, sino blanco y rojo. Igual ocurre en Santo Domingo, donde el sufrido suelo ha cambiado de color por el (mal) uso, sin que recuerde ya que la piedra natural es de color rosa porriño. Un nuevo proyecto de la Concejalía de Calidad Urbana e Infraestructuras devolverá a un centenar de calles y plazas del casco histórico su aspecto original. ¿Cómo? Reduciendo un milímetro la superficie.
Este tipo de pavimentos pierden su color natural por múltiples causas, como agresiones de residuos de tipo vegetal, como restos de flores, hojas, frutos y ramas procedentes del arbolado; o bien por la acción de restos orgánicos como vertidos de comida, excrementos, derrames de líquidos y bebidas, o por restos inorgánicos como papeles, bolsas, envases, derrames de aceites y colillas.
Con el afán de que las calles y plazas de mayor tránsito recuperen su elegancia y luzcan inmaculadas, la concejal Ana Martínez Vidal avanzó a 'La Verdad' que este nuevo plan incluirá 112 calles y plazas y se acometerá en dos fases: una en verano y otra en otoño. De momento, se van a recuperar las superficies de granito y otras que combinan granito con tiras de acero o cristal. Las primeras 53 actuaciones tendrán lugar en lugares emblemáticos de la capital, como es el caso del eje de Gran Vía a la Glorieta de España, incluyendo Santa Isabel y la plaza Martínez Tornel; la plaza de la Universidad y zonas de ocio aledañas; la plaza de Santo Domingo y los alrededores de Trapería y Platería, así como la plaza de Santa Eulalia; y el entorno de la plaza de Las Flores, Santa Catalina y San Pedro, entre otras. En la segunda fase se procederá a la limpieza de otras superficies con piedras del cabezo lisas (plaza del Romea, Santa Clara, Santa Teresa, Avenida de la Libertad) y abujardadas, esto es, con una textura rugosa (plaza San Agustín, Jaime I, calle San José, Sagasta, etc), mármol travertino (Frenería, Madre de Dios, Puxmarina, Libertad) y mármol travertino con basalto (Plaza de Belluga, plaza de los Apóstoles, Eulogio Soriano, Tomás Maestre...).
Tres tipos de tratamientos
Las actuaciones serán ejecutadas por la empresa que gestiona el servicio municipal de reparaciones 'In Situ', recientemente creado por la Concejalía, y por la concesionaria del servicio de limpieza viaria, Cespa. Martínez Vidal detalló que, en colaboración con la Concejalía de Limpieza Viaria, se aplicarán tres tipos de tratamientos distintos: químicos, mecánicos y limpieza a presión y a temperaturas elevadas. La suciedad originada se limpia habitualmente con tratamientos tradicionales como el barrido manual, mecánico o baldeo.
En otros, se requieren tratatamientos especiales que deben ser realizados por equipos específicos con productos de limpieza como desengrasantes, desincrustantes, desodorizantes y detergentes. Con este plan que ahora se pone en marcha, la Concejalía quiere dar un paso más y empleará dos máquinas especiales que permitirán eliminar todo rastro de suciedad. Por una parte, dentro del tratamiento químico, se utilizará una decapadora, que mediante agua a alta presión y temperatura permitirá el desengrasado de superficies muy sucias y la succión de la grasa resultante, así como fregados hidromecánicos no agresivos. Dentro de los tratamientos mecánicos, se usará una granalladora, una máquina que acuchilla o rebaja el pavimiento, eliminándo un milímetro de superficie, mediante el empleo de unas bolitas de acero que impactan contra el granito y dejan aflorar su color natural.
En total, se renovará el aspecto de 46.000 metros cuadrados de suelo público en zonas de mucho tránsito.