Responsables de la Comunidad y del Ayuntamiento de Cartagena reaccionaron ayer de forma unánime en defensa del mantenimiento de la oferta ferroviaria entre Cartagena y Murcia. Lo hicieron ante el anuncio del Ministerio de Fomento de que estudia suprimir servicios de media distancia en toda España, entre ellos los que conectan las dos principales ciudades de la Región, y sustituirlos por autobuses.
Tanto el secretario de Estado de Infraestructuras, Rafael Catalá, como la ministra de Fomento, Ana Pastor, han anunciado que este departamento del Gobierno central definirá en los próximos meses las obligaciones de servicio público de los trenes de media distancia, ya que su alto coste y su baja ocupación pueden abocar a algunos a la supresión y el cambio por otro tipo de transporte.
Durante una comparecencia en la Comisión de Fomento del Senado, Catalá señaló que en el actual contexto de «racionalidad y eficiencia» presupuestaria por la crisis económica, es razonable revisar esta situación. Argumentó que en algunos casos tiene más sentido un servicio de transporte por carretera que mantener operativas ofertas ferroviarias que tienen costes «altísimos y baja utilización».
Por ello, y a tenor de que los servicios de Cercanías, media distancia y los servicios públicos son actividades que desde Fomento se garantizan para la cohesión territorial, en los próximos meses se concretará qué servicios se eliminan y cuánto se mantienen.
Fomento ha prometido trabajar junto con las comunidades autónomas para identificar cuáles son las necesidades reales de transporte de los ciudadanos, las características geográficas concretas y las obligaciones de servicio público de acuerdo con lo más «adecuado». Catalá considera que se debe buscar la intermodalidad entre el transporte ferroviario y por carretera.
Fomento admite que la media distancia contribuye a la cohesión territorial, pero defiende que es necesario revisar las relaciones entre Renfe Operadora y la administración pública para identificar los fondos que recibe y hacer un análisis exhaustivo de costes asociados.
Fomento dice que partir de ese análisis de «costes reales» tomará las decisiones oportunas. Y según precisó ayer un portavoz de la Delegación del Gobierno en la Región a 'La Verdad', el servicio de trenes regionales entre Murcia y Cartagena es una de las que está siendo objeto de estudio por parte del Ministerio, ya que todas las de España lo están. En todo caso, insistió en que todavía no hay decisiones tomadas, que no se adoptarán de inmediato, que junto al número de viajeros se tendrá en cuenta otros factores y que en cualquier caso el objetivo prioritario es «garantizar la movilidad» de los usuarios. El servicio Cartagena-Murcia está cofinanciado por el Gobierno autonómico desde 1998. El coste anual es de casi 1,2 millones de euros. Ante al riesgo de cierre, la Comunidad no solo se compromete a presionar para que se mantenga el servicio, sino incluso para mejorar sus prestaciones y 'blindarlo' de cara al futuro mediante su transformación en una línea de Cercanías.
Así lo aseguró ayer un portavoz de la Consejería de Obras Públicas, cuyo titular, Antonio Sevilla, ya anunció en diciembre que entre sus líneas de trabajo estaba lograr avances para la conexión ferroviaria entre la ciudad portuaria y la capital murciana. «La Comunidad seguirá apostando por la obligatoriedad del servicio público de Cartagena y, como hemos manifestado en otras ocasiones, que pase a formar parte de la red de Cercanías», dijo Sevilla.