Ni menos autobuses por el barrio ni zona azul (o naranja) que les obligue a pagar por aparcar en sus calles. Acaban de tomar las riendas de la Asociación de Vecinos de Vistabella y ya tienen preparado un listado de temas de índole social, cultural y urbanística para defender los intereses del vecindario del barrio, que es de lo más variopinto, ya que conviven personas mayores que llevan toda la vida viviendo en Vistabella, junto con vecinos treintañeros con niños pequeños que están por la labor de ganar en calidad de vida integrando a todo el mundo.
Alicia Morales, profesora de la UMU, es la nueva presidenta de la Asociación de Vecinos y junto al arquitecto Emilio Jarrín, tesorero, y y Raquel López Serrano, profesora del Conservatorio y vocal de la asociación, consideran que hay dos temas de tráfico que son prioritarios. Uno de ellos es la posible supresión de las líneas 2 y 8 de autobuses, que ahora mismo pasan por las calles interiores del barrio y que, de llevarse a cabo la línea Circular que proyecta el Ayuntamiento con la nueva contrata de autobuses que comenzará a funcionar el 1 de octubre, desaparecerían. «Aquí hay mucha gente mayor -explica Emilio-, que van incluso con andador o en silla de ruedas, y que tendrían que desplazarse hasta la avenida Primero de Mayo para coger el autobús. Si se lleva a cabo esa previsión, estarán condenando a mucha gente mayor a no salir del barrio». Tampoco ven con buenos ojos la remodelación prevista para el circuito del Rayo 17, «que ahora nos lleva hasta el centro, pero que, al parecer, dejará de pasar por Alfonso X y solo llegará hasta Rector Loustau».
Otro de los temas prioritarios, que quieren tratar con el presidente de la Junta de Distrito, Rafael Gómez, y con el concejal de Tráfico, Javier Iniesta, a quien pedirán una entrevista, es la posible implantación en Vistabella de zonas de aparcamiento reguladas por la ORA, esto es, zona azul o zona naranja en el caso de residentes. En este sentido, Alicia Morales y Raquel López explican que «en este barrio las viviendas no tienen garaje y los coches que están aparcados en la calle son de vecinos, por lo que estarían obligándoles a pagar para sacarse la tarjeta de residentes». Creen que hay otras alternativas a la implantación de la ORA, como pueden ser rebajar los precios del aparcamiento del hospital Reina Sofía, que «casi no se utiliza» por lo caro que es, o bien que el Ayuntamiento habilite un aparcamiento disuasorio en La Fica, para que la gente que viene desde las pedanías a trabajar o a hacer gestiones a Murcia deje allí su coche.
También relacionada con el tráfico es su demanda para que se coloquen en el barrio señales de tráfico de velocidad limitada, ya que por las calles cruza mucha gente mayor y niños, y también va mucha gente en bicicleta. Emilio Jarrín cree que en el entorno del barrio, por el río, podría habilitarse un carril bici hasta El Malecón y poner ciclocalles en las calles interiores. «Lo ideal es una movilidad sostenible, con transporte público, gente a pie y en bicicleta».
El barrio no cuenta con infraestructuras culturales. La única biblioteca es la de José Saramago, en la avenida de La Fama, pero «apenas es una sala de estudio de 45 metros cuadrados, con dos mesas y capacidad para 16 personas, y para coger un libro tienes que pasar por un pasillo de 80 centímetros», explica Emilio Jarrín. Y para hacer deporte, lo más próximo son las pistas del Infante Juan Manuel o el centro deportivo La Flota. De ahí, que el hecho de que el proyecto de convertir la vieja Condomina en una instalación deportiva, con piscina cubierta, haya caído como un jarro de agua fría: «Era necesaria no solo para Vistabella, sino para todos los barrios del centro de la ciudad, como San Juan o Santa Eulalia».
Los vecinos del barrio están orgullosos de la vida que se le está dando a la plaza Federico Servet, conocida como la plaza de los Patos, en la que se realizan múltiples actividades como mercadillos, cine de verano o ludoteca móvil. «Está claro que una plaza agradable genera tejido social y hace el barrio más habitable», explica Alicia Morales. Le acompañan en la junta directiva Pilar Larrotcha, vicepresidenta; Lucrecia García Ramos, secretaria, y otros tres vocales, además de Raquel López: María Jiménez, Loles Carmona Vidal y Lola Jiménez.