El Ayuntamiento de Totana, uno de los que más se está aplicando en los recortes para salvar un difícil situación económica, ha sido el primero en abrir la caja de Pandora de los recortes en sus plantillas, pero a buen seguro no será el último. La alcaldesa, Isabel María Sánchez, reunió el miércoles a gran parte de la plantilla municipal para comunicarle sus planes de ajuste, que incluirían el despido de hasta 15 trabajadores interinos de los 34 existentes en la actualidad, básicamente todos los que no estén adscritos al 100% a una subvención. Dos de los afectados por la medida -que Sánchez les comunicó el día anterior- son dos de los cinco arquitectos municipales en plantilla.
Además del recorte en el número de interinos, el Ayuntamiento también ha planteado a corto plazo la reducción del personal laboral a sueldo de la administración local. A 30 de junio, 119 personas estarán en esta situación. El Ayuntamiento debería hacer uso de un despido colectivo -anteriormente Expediente de Regulación de Empleo (ERE)- una posibilidad que la reciente reforma laboral ha posibilitado. La ley establece un máximo del 50%, por lo que la medida podría acabar con unos 60 laborales en la calle. Eso sí, todos entrarían en una bolsa de trabajo y tendrán prioridad para su recontratación si la situación económica mejora.
Según la primera edil, las medidas -que aún deben negociarse con los sindicatos y pasar a Pleno- supondrán un ahorro de 2,2 millones entre 2012 y 2013 en el capítulo de Personal. En cartera también está el recorte de personal eventual y la eliminación de los complementos de festivos y nocturnidad para la Policía Local.
Rebaja de sueldo de Sánchez
El anuncio de la posible reducción se produjo horas antes de que el propio Ayuntamiento de Totana anunciara que la alcaldesa se rebajaba el sueldo en un 20% respecto a principios de la legislatura, que se traduce en un ahorro total de 8.400 euros al año. Sánchez pasará de cobrar 3.100 euros netos al mes a 2.500 euros netos. La regidora señaló que «frente al esfuerzo que se está solicitando al conjunto de la sociedad y a los empleados públicos, mi obligación es abanderar el sacrificio».